{"id":1619,"date":"2017-10-31T00:00:00","date_gmt":"2017-10-31T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/el-sueno-del-alma-2\/"},"modified":"2020-06-21T21:26:56","modified_gmt":"2020-06-22T01:26:56","slug":"el-sueno-del-alma","status":"publish","type":"resource","link":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/el-sueno-del-alma\/","title":{"rendered":"El sue\u00f1o del alma"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Tal Davis<\/em><\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\n<p>&#8220;Ser o no ser: Esa es la cuesti&oacute;n&#8221;<br \/><em>William Shakespeare<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p>Una de las preguntas m&aacute;s angustiantes que cada persona enfrenta en su vida es, &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; cuando yo muera? La respuesta a esta pregunta es, por tanto, una de las m&aacute;s cruciales que cualquier fe religiosa le pueda dar a sus seguidores.<\/p>\n<p>Una respuesta que algunos han propuesto ha sido llamada el &#8220;Sue&ntilde;o del Alma&#8221;, o m&aacute;s precisamente, la doctrina de la &#8220;Inmortalidad Condicional&#8221;. Este punto de vista sostiene, llanamente, que cuando las personas mueren, su cuerpo f&iacute;sico cesa de funcionar y la fuerza vital del esp&iacute;ritu es retirada. Esto significa que su existencia conciente termina mientras esperan en la tumba un cuerpo resucitado restaurado por Dios al final de los tiempos. Su perspectiva es que los seres humanos no son naturalmente inmortales y no sobreviven, en ning&uacute;n sentido, despu&eacute;s de la muerte f&iacute;sica.<\/p>\n<p>Esta doctrina se propaga dogm&aacute;ticamente por parte de WatchTower Bible And Tract Society (Testigos de Jehov&aacute;). En su libro ampliamente distribuido, El Conocimiento Que Lleva A La Vida Eterna (Brooklyn: Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, 1995, p. 82) establecen:<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">&#8220;Cuando alguien muere, el esp&iacute;ritu (la fuerza vital) deja de animar las c&eacute;lulas del cuerpo, as&iacute; como una luz se extingue cuando se apaga la electricidad. Cuando la fuerza vital deja de sustentar al cuerpo humano, el alma del hombre muere.&#8221;<\/div>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-right: 0px;\">M&aacute;s aun, en la misma publicaci&oacute;n (P&aacute;g. 83) aseveran:<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\n<p>&#8220;Por tanto, la Palabra de Dios se refiere a los muertos como dormidos. Por ejemplo, al enterarse que su amigo L&aacute;zaro hab&iacute;a muerto, Jesucristo les dice a sus disc&iacute;pulos, &#8220;nuestro amigo L&aacute;zaro descansa, pero voy all&aacute; para despertarlo de su sue&ntilde;o.&#8221;<\/p>\n<\/div>\n<p>Otro grupo religioso que ense&ntilde;a el mismo punto de vista es la Iglesia Adventista del S&eacute;ptimo D&iacute;a (SDA). En su publicaci&oacute;n oficial doctrinal, las creencias de los Adventistas del S&eacute;ptimo D&iacute;a. . . Una exposici&oacute;n B&iacute;blica de 27 Doctrinas Fundamentales (Hagerstown, MD: Review and Herald Publishing Assoc., 1988, p. 353) aseveran:<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\n<p>&#8220;La tumba no es un lugar de conciencia. Ya que la muerte es un sue&ntilde;o, los muertos permanecen en un estado de inconciencia en la tumba hasta la resurrecci&oacute;n, cuando el sepulcro (Hades) entrega a sus muertos (Ap. 20:13).&#8221;<\/p>\n<\/div>\n<p>Tanto los Testigos de Jehov&aacute; como el ASD basan esta doctrina del &#8220;sue&ntilde;o del alma&#8221; en sus interpretaciones de ciertos t&eacute;rminos y pasajes b&iacute;blicos. Por ejemplo, ambos coinciden en que los t&eacute;rminos seol del Antiguo Testamento en hebreo y hades del Nuevo Testamento en Griego se refiere a la tumba com&uacute;n del hombre. Por ello, no infieren ning&uacute;n concepto de inmortalidad natural del alma en la muerte f&iacute;sica. Los pasajes del Antiguo Testamento como Eclesiast&eacute;s 3:19-21, 9:5,6; 12:7; Job 14:10-12; Salmos 115:17; y otros se citan normalmente para reforzar esta posici&oacute;n. Los pasajes del Nuevo Testamento tales como Mateo 9:24; Marcos 5:39, Juan 11:11-14; Hechos 7:20; 1&ordf;. Corintios 15:51, 52; 1&ordf;. Tesalonicenses 4:13-17; y 2&ordf;. De Pedro 3:4, donde se refiere a la gente muerta como &#8220;dormida&#8221; o &#8220;adormecida&#8221;, son utilizados como prueba de que los muertos est&aacute;n en un estado de inconciencia no viva. El t&eacute;rmino &#8220;dormir&#8221; (Del Griego: Koimao o Katheudo) era un eufemismo b&iacute;blico com&uacute;n para la muerte. Pablo lo us&oacute; s&oacute;lo para referirse a creyentes en Cristo que hab&iacute;an muerto.<\/p>\n<p>Necesitamos preguntarnos, sin embargo, &iquest;estos pasajes realmente prueban incuestionablemente que los Testigos de Jehov&aacute;, los ASD y otros mantienen su posici&oacute;n correctamente? Obviamente, no tenemos el espacio para analizar cada uno de los pasajes anteriores. Sin embargo, podemos analizar cuidadosamente algunos pasajes, particularmente del Nuevo Testamento y las palabras de Jes&uacute;s, que quiz&aacute;s nos lleven a una conclusi&oacute;n distinta a la explicada anteriormente.<\/p>\n<p>Los Testigos de Jehov&aacute;, los ASD, y otros que proponen el &#8220;Sue&ntilde;o del Alma&#8221; no yerran al decir que no existe ense&ntilde;anza dualista b&iacute;blica entre el alma humana y la vida f&iacute;sica. Ciertamente el punto de vista Hebreo no es que el hombre posea un alma, totalmente separada del cuerpo, sino que el hombre es un alma que incluye su cuerpo mortal y su esp&iacute;ritu inmortal. Varios pasajes relevantes indican que una persona tiene una existencia espiritual conciente despu&eacute;s de la muerte y antes de la resurrecci&oacute;n del cuerpo.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en Mateo 22:31, 32, Jes&uacute;s, respondiendo a la pregunta del matrimonio, la vida despu&eacute;s de la muerte y la resurrecci&oacute;n, cita &Eacute;xodo 3:6 y a&ntilde;ade Su comentario de autoridad: &#8220;&iquest;No han le&iacute;do lo que dijo Dios, cuando dice &#8220;Yo soy el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob?&#8221; &Eacute;l no es Dios de muertos, sino de vivos.&#8221; Las palabras de Jes&uacute;s claramente implican que los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob estaban en los d&iacute;as de Jes&uacute;s aun vivos, de alguna manera. &iquest;Har&iacute;a &Eacute;l una afirmaci&oacute;n similar si estuvieran muertos espiritualmente?<\/p>\n<p>De la misma manera, en Lucas 16:19-31 Jes&uacute;s narra la historia de L&aacute;zaro y el hombre rico. Seg&uacute;n esta historia, el pobre y justo L&aacute;zaro muere y va al &#8220;seno de Abraham&#8221; mientras el rico perverso (cuyo nombre no se menciona) muere y va al Hades. En ambos casos, se les presenta como concientes, atentos y comunicativos. Los defensores del Sue&ntilde;o del Alma sostienen que la historia es s&oacute;lo una par&aacute;bola sin interpretaci&oacute;n literal. Si esto es as&iacute;, ser&iacute;a entonces la &uacute;nica par&aacute;bola que haya contado Jes&uacute;s que no hubiera sido posible en la vida real, al menos de manera concebida. Aun las otras par&aacute;bolas de Jes&uacute;s resultaron ciertas de acuerdo a la vida, aunque no se tratara de hechos reales. As&iacute; pues, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a el caso de que el Se&ntilde;or usara informaci&oacute;n falsa para ense&ntilde;ar una verdad tan crucial relacionada con el destino de los muertos?<\/p>\n<p>Otro evento clave donde las palabras de Jes&uacute;s contradicen la idea del Sue&ntilde;o del Alma es cuando le habla al ladr&oacute;n arrepentido en la cruz (ver Lucas 23:39-43). Despu&eacute;s de la confesi&oacute;n del ladr&oacute;n y su solicitud de clemencia, Jes&uacute;s le respondi&oacute;, &#8220;En verdad te digo, hoy estar&aacute;s conmigo en el para&iacute;so&#8221;. Esta aseveraci&oacute;n contradice la posici&oacute;n del Sue&ntilde;o del Alma. &iquest;Qu&eacute; quiso decir Jes&uacute;s con &#8220;hoy estar&aacute;s conmigo&#8221; si el ladr&oacute;n no tendr&iacute;a vida conciente despu&eacute;s de morir? Algunos argumentan que los traductores malinterpretaron el pasaje poniendo una coma entre las palabras&nbsp; &#8220;t&uacute;&#8221; y &#8220;hoy&#8221;.&nbsp; Algunos argumentan que como el griego original no tenia puntuaci&oacute;n, tambi&eacute;n pod&iacute;a leerse como &#8220;en verdad te digo hoy, estar&aacute;s conmigo en el Para&iacute;so&#8221; (una promesa de resurrecci&oacute;n).&nbsp; Sin embargo, esta interpretaci&oacute;n no parece muy probable. Jes&uacute;s us&oacute; la frase &#8220;En verdad te digo&#8221; muchas veces en los evangelios como una validaci&oacute;n de su autoridad&nbsp; divina. En ning&uacute;n lugar agreg&oacute; alg&uacute;n condicionamiento temporal tal como el &#8220;hoy&#8221;. Claramente el t&eacute;rmino &#8220;hoy&#8221; en el contexto deb&iacute;a ser adherido a la promesa; ese d&iacute;a el ladr&oacute;n estar&iacute;a con Jes&uacute;s en el para&iacute;so.<\/p>\n<p>Uno de los eventos m&aacute;s dram&aacute;ticos que agrega peso en esta cuesti&oacute;n es la transfiguraci&oacute;n de Jes&uacute;s (ver Mat. 17:1-8; Marcos 9:2-8; Lucas9:28-36, y 2&ordf; Pedro 1:16-18). Pedro, Santiago y Juan personalmente escucharon la voz de Dios y testificaron la aparici&oacute;n visible de Mois&eacute;s y El&iacute;as hablando con Jes&uacute;s. El problema obvio para los defensores del Sue&ntilde;o del Alma es explicar c&oacute;mo Mois&eacute;s que hab&iacute;a muerto siglos antes (ver Deut. 34:5,6), pudo aparecer s&uacute;bitamente y conversar con Jes&uacute;s y El&iacute;as (El&iacute;as no hab&iacute;a muerto, sino que fue llevado por un carruaje de fuego, ver 2&ordf; Reyes 2:11).<\/p>\n<p>Quiz&aacute; la declaraci&oacute;n cl&aacute;sica de Jes&uacute;s en relaci&oacute;n a esto es cuando recibi&oacute; las noticias de la muerte de su amigo L&aacute;zaro. Avisado por su hermana Marta del deceso de su hermano, Jes&uacute;s le contest&oacute; diciendo &#8220;Yo soy la resurrecci&oacute;n y la vida; el que cree en m&iacute;, aunque est&eacute; muerto vivir&aacute;&#8221;.<br \/> El ap&oacute;stol Pablo en sus cartas, igualmente, presenta evidencia de que no hay interrupci&oacute;n de la conciencia en la muerte al menos para el creyente en Cristo.<\/p>\n<p>En 2&ordf;. Corintios 5:6-8 (RVA) Pablo contemplaba la muerte.<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\n<p>&#8220;As&iacute; que vivimos confiados siempre, sabiendo que entretanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Se&ntilde;or (porque por fe andamos, no por vista.) Pero confiamos y m&aacute;s quisi&eacute;ramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Se&ntilde;or.&#8221; (RVA)<\/p>\n<\/div>\n<p>Pablo implica que si &eacute;l muriera, ser&iacute;a separado de su cuerpo f&iacute;sico por un tiempo pero estar&iacute;a presente ante el Se&ntilde;or Jesucristo en un sentido espiritual. Por tanto, para Pablo el anticipar la muerte no le aterrorizaba. Esto contradice claramente el punto de vista del Sue&ntilde;o del Alma.<\/p>\n<p>En la misma ep&iacute;stola (ver 2&ordf;. Cor. 12:2-4) Pablo describe a &#8220;un hombre&#8221; que, catorce a&ntilde;os antes de su escrito, fue arrebatado &#8220;al tercer cielo&#8221; o &#8220;el Para&iacute;so&#8221;. La mayor&iacute;a de los acad&eacute;micos del Nuevo Testamento creen que hablaba de si mismo. En cualquier caso, Pablo declar&oacute; dos veces que no sab&iacute;a si el hombre &#8220;hab&iacute;a sido llevado en el cuerpo o fuera del cuerpo.&#8221; Si no hay existencia conciente separada del cuerpo, entonces &eacute;l tendr&iacute;a que haber estado &#8220;en el cuerpo.&#8221; Pero Pablo dice s&oacute;lo &#8220;Dios sabe&#8221;, sugiriendo al menos la posibilidad de un estado vivo de conciencia no material.<\/p>\n<p>De manera similar, Pablo habla de su posible martirio en Filipenses 1:12-26.&nbsp; Evidentemente no piensa que pudiera ser muerto en ese momento ya que Dios le ten&iacute;a aun mucho trabajo encomendado. Sin embargo, reconoce que, aunque muriera, ser&iacute;a ventajoso para &eacute;l:<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\n<p>&#8220;Porque para m&iacute;, el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para m&iacute; en beneficio de la obra, no s&eacute; entonces qu&eacute; escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es much&iacute;simo mejor; pero quedar en la carne es m&aacute;s necesario por causa de ustedes&#8221; (Fil. 1:21-24, RVA)<\/p>\n<\/div>\n<p>Los defensores del Sue&ntilde;o del Alma no pueden explicar las palabras de Pablo si no creyera que ver&iacute;a a Jes&uacute;s de inmediato despu&eacute;s de su muerte, como fuera que esto ocurriera, pero no en el cuerpo.<br \/> Otra de las cartas de Pablo nos da alguna pista sobre el destino de los creyentes muertos. En 1&ordf;. Tesalonicenses 4:13-18, Pablo escribe acerca de los que est&aacute;n &#8220;dormidos&#8221; o &#8220;muertos en Cristo&#8221;. &Eacute;stos eran creyentes que murieron antes del regreso del Se&ntilde;or. Sostiene que &eacute;stos acompa&ntilde;ar&aacute;n al Se&ntilde;or en su regreso y ser&aacute;n los primeros en resucitar de los muertos. Los defensores del Sue&ntilde;o del Alma dir&iacute;an que esto se ajusta a su pensamiento. Sin embargo, en el cap&iacute;tulo cinco de la misma carta, Pablo habla del<\/p>\n<p>estado presente de vivos y muertos, y a la espera del regreso futuro del Se&ntilde;or, diciendo,<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\n<p>&#8220;Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvaci&oacute;n por medio&nbsp; de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, quien muri&oacute; por nosotros para que ya sea que (tiempo presente) velemos (vivos), o que durmamos (muertos), vivamos juntamente con &Eacute;l.&#8221; (1&ordf;. Tes. 5:9-10 RVA).<\/p>\n<\/div>\n<p><strong>Conclusi&oacute;n:<\/strong><br \/> Los estudiosos de la Biblia pueden diferir honestamente en algunos asuntos doctrinales. En el caso del Sue&ntilde;o del Alma (o la Inmortalidad Condicionada) nuestra posici&oacute;n es que esta doctrina contradice las ense&ntilde;anzas del Nuevo Testamento y especialmente, las palabras de Jes&uacute;s. Estas ense&ntilde;an que la vida espiritual para los creyentes en Cristo, contin&uacute;a despu&eacute;s de la muerte en un estado intermedio de conciencia hasta la resurrecci&oacute;n general de los muertos al regreso de Cristo.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Tal Davis &#8220;Ser o no ser: Esa es la cuesti&oacute;n&#8221;William Shakespeare Una de las preguntas &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/el-sueno-del-alma\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">El sue\u00f1o del alma<\/span> Read More &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_oasis_is_in_workflow":0,"_oasis_original":0,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}}},"tags":[],"channels":[],"topics":[22,28],"languages":[],"class_list":["post-1619","resource","type-resource","status-publish","hentry","resource_type-article","topics-apologetics-spanish","topics-denominations-apologetics-spanish"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.0 (Yoast SEO v24.0) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El sue\u00f1o del alma - Apologetics<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/el-sueno-del-alma\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El sue\u00f1o del alma\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por Tal Davis &#8220;Ser o no ser: Esa es la cuesti&oacute;n&#8221;William Shakespeare Una de las preguntas &hellip; 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