{"id":1810,"date":"2009-02-03T00:00:00","date_gmt":"2009-02-03T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-justificacion-y-justicia-2\/"},"modified":"2020-06-21T21:32:02","modified_gmt":"2020-06-22T01:32:02","slug":"jesus-justificacion-y-justicia","status":"publish","type":"resource","link":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-justificacion-y-justicia\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas, justificaci\u00f3n y justicia"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Abdu Murria<\/em><\/p>\n<p>Aletheia Internacional, Embracethetruth.org<\/p>\n<p>Un d\u00eda los disc\u00edpulos de un sabio maestro se encontraban discutiendo entre<\/p>\n<p>ellos acerca de la naturaleza de Dios cuando el maestro se acerc\u00f3: &#8220;\u00bfQu\u00e9 est\u00e1n<\/p>\n<p>discutiendo, mis alumnos?&#8221;<\/p>\n<p>Uno de los estudiantes respondi\u00f3: &#8220;Maestro, hemos llegado a un dilema que no<\/p>\n<p>podemos resolver. Hemos o\u00eddo que por ser santo y justo, Dios exige pago por el<\/p>\n<p>pecado. Tambi\u00e9n hemos o\u00eddo que por amar puramente a todas las personas, quienes<\/p>\n<p>son pecadoras, estuvo de acuerdo en que Jes\u00fas pagara por nuestros pecados para<\/p>\n<p>que estos pudieran ser olvidados y la justicia santa de Dios quedara<\/p>\n<p>satisfecha&#8221;. Entonces, el alumno pregunt\u00f3 desesperado: &#8220;pero, \u00bfc\u00f3mo puede Dios<\/p>\n<p>seguir siendo justo si permite que Jes\u00fas sea castigado por los pecados de<\/p>\n<p>otros?&#8221;<\/p>\n<p>El maestro contest\u00f3 con una par\u00e1bola. &#8220;Cierto hombre contrajo con un<\/p>\n<p>prestamista muchas deudas que no pudo pagar. Cierto hombre rico que no ten\u00eda<\/p>\n<p>ninguna deuda se compadeci\u00f3 del deudor. El hombre rico deseaba garantizar<\/p>\n<p>personalmente al prestamista que le pagar\u00eda la deuda. El prestamista conoc\u00eda<\/p>\n<p>bien al hombre rico; sab\u00eda que no ten\u00eda deudas y podr\u00eda pagar por el deudor.<\/p>\n<p>Por compasi\u00f3n hacia el deudor, y por el car\u00e1cter del Hombre Rico, el<\/p>\n<p>prestamista estuvo de acuerdo en que el hombre rico pod\u00eda garantizar el<\/p>\n<p>pago&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Lleg\u00f3 el tiempo de pagar la deuda. El deudor no pod\u00eda pagar sin quedarse en<\/p>\n<p>la bancarrota y ser echado de su casa. As\u00ed que el prestamista acudi\u00f3 al hombre<\/p>\n<p>rico para exigir el pago. El hombre rico, sin deudas propias que pagar, pag\u00f3 la<\/p>\n<p>deuda por completo. Como la deuda hab\u00eda sido pagada y el prestamista estaba<\/p>\n<p>satisfecho, prestamista y hombre rico sellaron el trato con la palabra<\/p>\n<p>&#8216;Telestai&#8217;, que traducida significa &#8216;pagado en su totalidad'&#8221;. As\u00ed termin\u00f3 el<\/p>\n<p>maestro.<\/p>\n<p>&#8220;Maestro, \u00bfqu\u00e9 significa esta par\u00e1bola?&#8221;, preguntaron los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>&#8220;El deudor es cada una de las personas que han pecado y por lo tanto est\u00e1n<\/p>\n<p>en deuda con Dios. El prestamista es Dios Padre, a quien se debe pagar. El<\/p>\n<p>hombre rico es Dios Hijo, quien por no tener pecado no tiene deudas propias y<\/p>\n<p>puede pagar. El deudor, como cada uno de nosotros, necesita que le perdonen la<\/p>\n<p>deuda. Pero Dios Padre debe ser justo y exige el pago total de la deuda; de lo<\/p>\n<p>contrario, sus normas no significan nada. El Hijo puede pagar la deuda porque<\/p>\n<p>no tiene pecado. Como nos ama, ofrece gustosamente pagar. El Padre, como<\/p>\n<p>tambi\u00e9n nos ama, acepta permitir que el Hijo pague la deuda. As\u00ed que Dios es<\/p>\n<p>justo porque el Hijo no fue forzado a pagar, y es amoroso porque no nos exigi\u00f3<\/p>\n<p>pagar. La justicia perfecta y el amor perfecto se expresan sin afectarse una al<\/p>\n<p>otro; por lo que Dios es justo adem\u00e1s de ser quien justifica&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Maestro&#8221;, dijeron los disc\u00edpulos, &#8220;has hablado con la verdad y ahora<\/p>\n<p>entendemos&#8221;.<\/p>\n<p>Aunque esta historia es ficticia, su dilema central -el balance entre la<\/p>\n<p>justicia y el amor de Dios- es muy real y afecta profundamente la forma en que<\/p>\n<p>percibimos nuestra relaci\u00f3n con Dios. El dilema puede resumirse en la pregunta:<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfC\u00f3mo puede Dios ser justo y exigir castigo por el pecado y al mismo tiempo<\/p>\n<p>ser amoroso y desear que todo pecador sea perdonado y salvado?&#8221; La respuesta<\/p>\n<p>del evangelio es que Dios satisface su justicia y santidad a trav\u00e9s del pago de<\/p>\n<p>Jes\u00fas por el pecado, y expresa su amor al permitir que Jes\u00fas,\u00a0 no<\/p>\n<p>nosotros, pague la deuda. La siguiente objeci\u00f3n surge en la mente de muchos,<\/p>\n<p>especialmente los musulmanes, y es la misma que la de los disc\u00edpulos de la<\/p>\n<p>par\u00e1bola anterior: &#8220;\u00bfc\u00f3mo puede Dios ser justo si obliga a un inocente a sufrir<\/p>\n<p>el castigo merecido por el culpable?&#8221; Quien comete el crimen debe purgar su<\/p>\n<p>condena.<\/p>\n<p>Pero este dilema debe ser resuelto por cualquier religi\u00f3n, no solamente por<\/p>\n<p>el cristianismo. Sin embargo, s\u00f3lo el mensaje del Evangelio proporciona una<\/p>\n<p>respuesta satisfactoria. Algunas tradiciones religiosas tratan de resolver el<\/p>\n<p>dilema diciendo que por ser omnipotente Dios puede perdonar el pecado sin<\/p>\n<p>exigir pago. Esta respuesta es muy forzada porque no resuelve el dilema para<\/p>\n<p>nada. Equivale a decir que Dios puede amar hasta el punto de transgredir su<\/p>\n<p>propio sentido de justicia e ignorar el pecado. Pero estas mismas religiones<\/p>\n<p>aseguran que los atributos de Dios son inmutables. Por ello, esta soluci\u00f3n al<\/p>\n<p>dilema es incongruente e il\u00f3gica, porque equivale a decir que Dios es tan<\/p>\n<p>poderoso que puede hacer c\u00edrculos cuadrados.<\/p>\n<p>Otras religiones dicen que cada persona debe compensar sus malas acciones.<\/p>\n<p>Los hind\u00faes y los budistas, por ejemplo, creen que las malas obras que<\/p>\n<p>cometimos en vidas pasadas explican las situaciones desafortunadas de nuestra<\/p>\n<p>vida presente y que, si hacemos obras buenas, podemos escapar al sufrimiento<\/p>\n<p>una vez que nuestro <em>karma<\/em> negativo ha sido saldado. La corriente<\/p>\n<p>principal del islamismo ense\u00f1a que cada persona puede compensar sus malas obras<\/p>\n<p>o rebasarlas con buenas obras. La dificultad de estas ideas radica en que no<\/p>\n<p>hay una buena raz\u00f3n para creer que las buenas obras compensen los pecados<\/p>\n<p>previos. Los pecados son una afrenta para un Dios puramente santo, cuyo sentido<\/p>\n<p>de justicia perfecta exige pago por los pecados. Las buenas obras no pueden<\/p>\n<p>&#8220;compensar&#8221; los pecados porque aquellas deben hacerse de todos modos. Aun las<\/p>\n<p>obras supererogatorias (las buenas obras no exigidas estrictamente por un<\/p>\n<p>c\u00f3digo religioso particular) no tienen efecto sobre la salvaci\u00f3n porque, l\u00f3gica<\/p>\n<p>y conceptualmente, las buenas obras no cancelan las malas. Por analog\u00eda, el<\/p>\n<p>obedecer los l\u00edmites de velocidad viajando a 5 kil\u00f3metros por debajo de ellos y<\/p>\n<p>prender las se\u00f1ales intermitentes en cada vuelta no basta para pagar una multa<\/p>\n<p>anterior por exceso de velocidad.<\/p>\n<p>Por otro lado, el cristianismo trata el dilema en forma \u00fanica. La justicia<\/p>\n<p>absoluta de Dios exige pago por el pecado. Dios no puede pasarlo por alto as\u00ed<\/p>\n<p>como as\u00ed, porque al hacerlo devaluar\u00eda su est\u00e1ndar absoluto de justicia. Eso<\/p>\n<p>ir\u00eda contra su naturaleza absoluta, por lo que el perd\u00f3n arbitrario es<\/p>\n<p>irracional y, por lo tanto, imposible. Al ser tambi\u00e9n absolutamente amoroso,<\/p>\n<p>Dios ofrece un sustituto (Jesucristo), quien elige voluntariamente pagar la<\/p>\n<p>deuda que hemos contra\u00eddo. De esta forma el pecado queda pagado, y el sentido<\/p>\n<p>de justicia de Dios satisfecho, y como los humanos no tenemos que pagar,<\/p>\n<p>tambi\u00e9n el amor de Dios queda manifestado en su totalidad. Ninguna otra visi\u00f3n<\/p>\n<p>del mundo resuelve este dilema como lo hace el cristianismo.<\/p>\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo se resuelve la objeci\u00f3n de que hay falta de justicia al quedar el<\/p>\n<p>culpable sin castigo mientras un inocente es penalizado? A primera vista parece<\/p>\n<p>ser un obst\u00e1culo infranqueable, pero se desmorona porque inicia con una idea<\/p>\n<p>err\u00f3nea acerca de la naturaleza del pecado: que como &#8220;crimen&#8221; exige pago en<\/p>\n<p>forma de &#8220;retribuci\u00f3n&#8221;. Sin embargo, no es necesariamente as\u00ed.<\/p>\n<p>Al nivel m\u00e1s fundamental, el pecado puede verse como una deuda. No solamente<\/p>\n<p>el cristianismo lo entiende as\u00ed. Por ejemplo, en el <em>karma<\/em> del<\/p>\n<p>hinduismo est\u00e1 impl\u00edcita la idea de &#8220;pago&#8221; por las malas acciones del pasado<\/p>\n<p>hasta que se desvanece el <em>karma<\/em> negativo. Esto se parece mucho al pago<\/p>\n<p>de una deuda. Para ganar el cielo, los musulmanes deben sobrepasar sus malas<\/p>\n<p>obras con buenas obras. Esto tambi\u00e9n implica una transacci\u00f3n -una especie de<\/p>\n<p>contabilidad. De hecho, el islamismo comparte con el cristianismo y el juda\u00edsmo<\/p>\n<p>la historia en la que Abraham intenta sacrificar a su hijo por orden de Dios.<\/p>\n<p>Tanto en el Cor\u00e1n como en la Biblia, Dios no s\u00f3lo evit\u00f3 que Abraham matara a su<\/p>\n<p>hijo, sino que le proporcion\u00f3 un carnero como sustituto de v\u00edctima expiatoria<\/p>\n<p>en pago del pecado. De hecho, el Cor\u00e1n llama al carnero &#8220;sacrificio<\/p>\n<p>trascendental&#8221; por el que Abraham fue &#8220;rescatado&#8221; (<em>Cor\u00e1n<\/em>, Azora<\/p>\n<p>37:107).<\/p>\n<p>En los evangelios, Jes\u00fas compara expl\u00edcitamente el pecado con la contracci\u00f3n<\/p>\n<p>de deudas y el juicio con la contabilidad de las deudas. (Mateo 18:23-25; Lucas<\/p>\n<p>7:43). En el Padre Nuestro, Jes\u00fas nos ense\u00f1a a pedir a Dios que perdone<\/p>\n<p>nuestras &#8220;deudas&#8221; (Mateo 6:12). Pero lo m\u00e1s asombroso es que en el momento m\u00e1s<\/p>\n<p>profundo de la historia, al final de su v\u00eda crucis, y en referencia a la obra<\/p>\n<p>que ha realizado en pago por nuestros pecados, Jes\u00fas expresa las palabras &#8220;Est\u00e1<\/p>\n<p>consumado&#8221; (Juan 19:30). La palabra griega registrada originalmente por los<\/p>\n<p>Evangelios es <em>tetelestai<\/em>, que literalmente significa &#8220;pagada en su<\/p>\n<p>totalidad&#8221;. Es significativo saber que en la Palestina del primer siglo este<\/p>\n<p>t\u00e9rmino se utilizaba para decir que una deuda se hab\u00eda pagado en su totalidad<\/p>\n<p>y, por lo tanto, quedaba &#8220;perdonada&#8221;.<\/p>\n<p>Con esta idea de pecado en la mente, podemos recurrir a las leyes modernas<\/p>\n<p>para ver si es justo que Jes\u00fas haya pagado en lugar de nosotros. La ley acepta<\/p>\n<p>el concepto de aval. Es muy com\u00fan que las personas soliciten un pr\u00e9stamo para<\/p>\n<p>comprar una casa; pero si el cr\u00e9dito de la persona es malo, el prestamista no<\/p>\n<p>tiene forma de saber si el deudor podr\u00e1 pagar. De hecho, dado el mal cr\u00e9dito<\/p>\n<p>del solicitante, el prestamista tiene la seguridad de que el pago del pr\u00e9stamo<\/p>\n<p>quedar\u00eda sin cubrir. \u00bfSoluci\u00f3n? Un aval. Un aval con cr\u00e9dito confiable asegura<\/p>\n<p>al prestamista que \u00e9l personalmente pagar\u00e1 la deuda si el deudor falla. El<\/p>\n<p>prestamista queda conforme porque el aval no es como el deudor, pues aqu\u00e9l s\u00ed<\/p>\n<p>tiene buen cr\u00e9dito. Si el aval tuviera tan mal cr\u00e9dito como el deudor, el<\/p>\n<p>prestamista no tendr\u00eda garant\u00eda de recuperar su dinero por ninguna de las dos<\/p>\n<p>v\u00edas. Con un aval as\u00ed dispuesto a pagar la deuda, se otorga el cr\u00e9dito. Muchas<\/p>\n<p>veces, el deudor falla, pero en lugar de llevar a cabo un embargo o un<\/p>\n<p>desalojo, el prestamista busca al aval para exigir el pago. El aval paga, la<\/p>\n<p>deuda es perdonada y la casa del deudor se salva.<\/p>\n<p>Esto sucede todos los d\u00edas y no lo consideramos injusto porque el aval asume<\/p>\n<p>voluntariamente la responsabilidad de la deuda; no es injusto hacer responsable<\/p>\n<p>al aval. De hecho, no s\u00f3lo consideramos justo este tipo de transacci\u00f3n, sino<\/p>\n<p>que lo fomentamos para que quienes no puedan obtener el favor de los<\/p>\n<p>prestamistas puedan hacerlo, aunque no lo merezcan.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s sorprendente acerca de la doctrina b\u00edblica de la salvaci\u00f3n es que va<\/p>\n<p>mucho m\u00e1s all\u00e1 de nuestro concepto legal, porque el deudor no se escapa tan<\/p>\n<p>f\u00e1cilmente. Hay otra transacci\u00f3n entre Jes\u00fas y el pecador. El Hijo se ofrece a<\/p>\n<p>pagar por el pecado a cambio de algo; no buenas obras, sino la disponibilidad<\/p>\n<p>de permitir que, mediante el Esp\u00edritu Santo, el Hijo invada la vida del pecador<\/p>\n<p>para cambiar radicalmente su coraz\u00f3n. En esencia, Jes\u00fas dice: &#8220;Me ofrezco<\/p>\n<p>voluntariamente a pagar tu deuda, pero debes entender que la consecuencia de<\/p>\n<p>aceptar sinceramente este regalo es empezar a dejarte transformar y santificar<\/p>\n<p>cada d\u00eda&#8221;. Si el pecador acepta esa consecuencia de la disposici\u00f3n del Hijo a<\/p>\n<p>actuar como aval, la transacci\u00f3n queda completa. As\u00ed, el pecador no se escapa<\/p>\n<p>sin tener parte en el proceso -una parte que no da cr\u00e9dito al pecador. Por el<\/p>\n<p>contrario, se trata de entregar el control a la voluntad de Jes\u00fas. Es permitir<\/p>\n<p>que despu\u00e9s pagar la deuda con su misma sangre, Jes\u00fas obtenga algo por su pago.<\/p>\n<p>\u00c9l es due\u00f1o de tu coraz\u00f3n y el m\u00edo y nos transforma en algo mejor y m\u00e1s<\/p>\n<p>bello.<\/p>\n<p>El hombre no ha so\u00f1ado jam\u00e1s ni puede so\u00f1ar una transacci\u00f3n m\u00e1s hermosa.<\/p>\n<p>S\u00f3lo el coraz\u00f3n de Dios puede concebir una gracia tan sorprendente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Abdu Murria Aletheia Internacional, Embracethetruth.org Un d\u00eda los disc\u00edpulos de un sabio maestro se encontraban &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-justificacion-y-justicia\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">Jes\u00fas, justificaci\u00f3n y justicia<\/span> Read More &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_oasis_is_in_workflow":0,"_oasis_original":0,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}}},"tags":[],"channels":[],"topics":[22,52],"languages":[],"class_list":["post-1810","resource","type-resource","status-publish","hentry","resource_type-article","topics-apologetics-spanish","topics-world-religions-apologetics-spanish"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.0 (Yoast SEO v24.0) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Jes\u00fas, justificaci\u00f3n y justicia - Apologetics<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-justificacion-y-justicia\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Jes\u00fas, justificaci\u00f3n y justicia\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por Abdu Murria Aletheia Internacional, Embracethetruth.org Un d\u00eda los disc\u00edpulos de un sabio maestro se encontraban &hellip; 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