{"id":1816,"date":"2007-10-26T00:00:00","date_gmt":"2007-10-26T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios-2\/"},"modified":"2020-06-21T21:32:10","modified_gmt":"2020-06-22T01:32:10","slug":"jesus-como-dios","status":"publish","type":"resource","link":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas como Dios"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Ben Witherington III<\/em><\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-right: 0px;\">La discusi&oacute;n sobre si Jes&uacute;s se consideraba o no a s&iacute; mismo como Dios, con frecuencia est&aacute; plagada de anacronismos: de la relectura de ideas antiguas. Se puede decir sin temor a equivocarse que antes de la &eacute;poca de Jes&uacute;s ning&uacute;n jud&iacute;o consideraba a Dios como una trinidad, es decir, tres personas que comparten una misma naturaleza divina. Cuando el t&eacute;rmino &#8220;dios&#8221; aparece en cualquier lugar del Antiguo Testamento, se refiere a Yahv&eacute; o a alg&uacute;n dios pagano. Asimismo, en el Nuevo Testamento el t&eacute;rmino &#8220;theos&#8221; se refiere casi siempre y exclusivamente a Dios Padre, aunque en siete ocasiones esta palabra griega se utiliza para referirse a Jes&uacute;s (ver Rom. 9:5). Dos de esas ocasiones se encuentran en el Evangelio de Juan (ver Juan 1 y Juan 20). Juan 20:28 es un ejemplo particularmente importante, ya que all&iacute; es evidente que dicha afirmaci&oacute;n se aplica al ser humano conocido como Jes&uacute;s, algo menos claro en Juan 1.<\/p>\n<p> Si trat&aacute;ramos de entender c&oacute;mo pensaba Jes&uacute;s de acuerdo al ambiente que le rodeaba, podr&iacute;amos ver con mayor claridad&nbsp; por qu&eacute; &Eacute;l no anduvo por toda Galilea dici&eacute;ndole a la gente: &#8220;Hola, soy Dios&#8221;. La raz&oacute;n es obvia: dicha afirmaci&oacute;n se habr&iacute;a entendido como &#8220;Soy Yahv&eacute;&#8221;, o como los cristianos lo dir&iacute;an: &#8220;Soy el Padre Celestial&#8221;, y eso habr&iacute;a ocasionado que lo apedrearan ah&iacute; mismo. Por supuesto que Jes&uacute;s nunca asegura ser el Padre, mucho menos Yahv&eacute;. Incluso la frase del evangelio de Juan &#8220;El Padre y yo somos uno&#8221; (Juan 10:30, NVI) no significa &#8220;El Padre y yo somos id&eacute;nticos&#8221; o &#8220;el Padre y yo somos la misma persona&#8221;. Jes&uacute;s escoge diversas maneras menos confusas que funcionan en la cultura y escenario jud&iacute;os para revelar su identidad especial y divina.<\/p>\n<p> Un ejemplo de esto lo encontramos en Marcos 12:35-40. En esta discusi&oacute;n, Jes&uacute;s sugiere que el Mes&iacute;as ser&aacute; Se&ntilde;or de David. Por supuesto &Eacute;l elige el m&eacute;todo indirecto, de forma que su audiencia tenga que pensar activamente para poder entender lo que quiere decir, pero la inferencia sigue ah&iacute;. Esta inferencia es de hecho m&aacute;s clara debido a la frecuente, si no es que constante, utilizaci&oacute;n de la frase &#8220;Hijo del Hombre&#8221; por parte de Jes&uacute;s, con referencia a Daniel 7:13-14, donde se habla de una persona que ser&aacute; adorada por todo el mundo, al cual gobernar&aacute; por siempre. Aunque parezca extra&ntilde;o, el t&iacute;tulo con las m&aacute;s fuertes connotaciones divinas es &#8220;Hijo del Hombre&#8221;, m&aacute;s que &#8220;Hijo de Dios&#8221;.<\/p>\n<p> En los evangelios podemos encontrar otras maneras en las que Jes&uacute;s ense&ntilde;a qui&eacute;n es &Eacute;l. Por ejemplo, solamente Jes&uacute;s elige anteceder sus propias afirmaciones con el t&eacute;rmino &#8220;am&eacute;n&#8221;, generalmente utilizado por las congregaciones para afirmar la veracidad de lo que alguien dice despu&eacute;s de decirlo. No sucede as&iacute; con Jes&uacute;s. &Eacute;l garantiza la veracidad de sus propias palabras por adelantado, &iexcl;antes de decirlas! No necesita que otros le sirvan de testigos para validar sus palabras. Note tambi&eacute;n que Jes&uacute;s nunca utiliza la f&oacute;rmula prof&eacute;tica &#8220;as&iacute; dice el Se&ntilde;or&#8221;. &iquest;Por qu&eacute;? Se debe a que cuando Jes&uacute;s hace afirmaciones dram&aacute;ticas, no s&oacute;lo habla de parte de Dios, sino como alguien que tiene autoridad divina. Esto nos dice mucho sobre la forma en que Jes&uacute;s se ve&iacute;a a s&iacute; mismo, como indirectamente nos lo dice el hecho de que hable de su propia autoridad; la frase &#8220;ustedes han o&iacute;do que se dijo a sus antepasados&hellip;pero yo les digo&#8221; (ver Mt. 5:21-22) lo dice todo en una cultura donde todos citaban a la autoridades ancestrales para validar sus argumentos. Adem&aacute;s est&aacute; el hecho de que Jes&uacute;s se sienta libre de:<\/p>\n<ol>\n<li>Decir qu&eacute; partes de la ley mosaica son obsoletas (por ejemplo, su ense&ntilde;anza sobre el trabajo en s&aacute;bado, sobre lo puro y lo impuro en Mc 7:15 &oacute; sobre el divorcio en Mt 19;<\/li>\n<li>Reforzar la ley (lo que dice acerca del adulterio en Mt 5);<\/li>\n<li>Ofrecer ense&ntilde;anzas que no s&oacute;lo iban m&aacute;s all&aacute; de la ley, sino contra ella, y en una direcci&oacute;n totalmente opuesta (por ejemplo, su ense&ntilde;anza de evitar las represalias, contra la costumbre de buscar castigos equivalentes &#8211; ojo por ojo).&nbsp; Ante esto, uno debe de preguntarse: &iquest;Qu&eacute; tipo de persona podr&iacute;a decir sus propias palabras y la Palabra de Dios con este grado de libertad y autoridad soberanas?<\/li>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-right: 0px;\">La discusi&oacute;n actual sobre la diferencia entre la terminolog&iacute;a funcional y la ontol&oacute;gica para referirse a Jes&uacute;s como Dios es anacr&oacute;nica e in&uacute;til, ya que no es la forma como los jud&iacute;os de la antig&uuml;edad pensaban acerca de esos temas. Si alguien realmente hab&iacute;a de pasar como Dios, deb&iacute;a tener el car&aacute;cter o la naturaleza necesarios. Como Jes&uacute;s mismo dijo: &#8220;A cada &aacute;rbol se le reconoce por su propio fruto&#8221; (Lucas 6:44, NVI). Dicho de otra manera, se cre&iacute;a que lo que uno hiciera, c&oacute;mo se comportara, revelaba su car&aacute;cter. Siendo as&iacute;, si alguien afirmaba ser Dios venido a la Tierra, m&aacute;s le val&iacute;a serlo y actuar como tal, porque de otra forma se tratar&iacute;a de una persona fraudulenta o loca que se arriesgaba a ser apedreada, o marginada de la sociedad.<\/p>\n<p> Algunas de las par&aacute;bolas de Jes&uacute;s revelan cu&aacute;n especial se consideraba a s&iacute; mismo. Por ejemplo, en Marcos 12:1-12 es descrito como el &uacute;ltimo emisario de Dios Padre a la Tierra, su Hijo unig&eacute;nito y amado. En Mateo 25:31-46, el Hijo del Hombre es descrito como el que vendr&aacute; a juzgar a la Tierra como s&oacute;lo Dios puede hacerlo. Cabe preguntar: &iquest;qu&eacute; tipo de persona cree que regresar&aacute; desde el Cielo para juzgar al mundo, algo claramente sugerido en Marcos 14:62? Adem&aacute;s, &iquest;qu&eacute; tipo de persona se siente libre de limpiar los recintos exteriores del templo, o para decirlo mejor, de realizar una se&ntilde;al del juicio venidero en el templo, como sucede en Marcos 11?<\/p>\n<p> Es verdad que la formulaci&oacute;n completa de la doctrina trinitaria vino despu&eacute;s del Nuevo Testamento, pero es igualmente claro que Jes&uacute;s puso en movimiento la reformulaci&oacute;n cristol&oacute;gica del monote&iacute;smo al adjudicarse palabras, hechos y un car&aacute;cter que previamente s&oacute;lo se hab&iacute;an adjudicado a Yahv&eacute;. No fue Pablo quien invent&oacute; la idea de orar a Jes&uacute;s con la frase &#8220;marana tha&#8221;, que significa &#8220;ven oh, Se&ntilde;or&#8221; (ver 1 Cor 16:22). Esta era ya la oraci&oacute;n de los primeros disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s en Jerusal&eacute;n, quienes hablaban arameo y anhelaban su retorno. Asimismo, los primeros cristianos cantaban himnos donde alababan a Jes&uacute;s como Dios, como el himno del verbo en Juan 1 y el himno cristol&oacute;gico del siervo en Filipenses 2:5-11. Estas ideas no fueron invenciones de Pablo ni de otros cristianos de la antig&uuml;edad. Ellos se remontaron a las &#8220;inferencias de inmortalidad&#8221; y las se&ntilde;ales de divinidad que Jes&uacute;s mostr&oacute; a sus disc&iacute;pulos. Lo que es a&uacute;n m&aacute;s importante, la confirmaci&oacute;n de estas se&ntilde;ales vino a trav&eacute;s de los encuentros personales con Jes&uacute;s resucitado, quien con el tiempo fue llamado &#8220;Se&ntilde;or resucitado&#8221; (en la primera de estas confesiones) (ver 1 Cor. 12:3) en toda la iglesia primitiva. Esto se debi&oacute; en parte a qui&eacute;n Jes&uacute;s revel&oacute; ser durante su ministerio, y m&aacute;s a qui&eacute;n revel&oacute; ser despu&eacute;s de la crucifixi&oacute;n.<\/p>\n<p> Como dijo E. Schweizer hace mucho tiempo: &#8220;Jes&uacute;s fue el hombre que no entr&oacute; en ninguna f&oacute;rmula, t&iacute;tulo o clasificaci&oacute;n. Eligi&oacute; revelar su identidad a su manera, sin tratar de amoldarse a las ideas preconcebidas de los dem&aacute;s&#8221;. Revel&oacute; su identidad divina en formas acordes al contexto jud&iacute;o, no a las discusiones conciliares cristol&oacute;gicas que tuvieron lugar mucho despu&eacute;s, del siglo IV d.C. en adelante. El problema en la actualidad es que necesitamos leer los textos del Nuevo Testamento con ojos de jud&iacute;o del primer siglo, no a trav&eacute;s de las controversiales discusiones y f&oacute;rmulas cristianas posteriores. Cuando lo hacemos as&iacute;, llegamos a la conclusi&oacute;n de que Jes&uacute;s, &uacute;nico entre sus contempor&aacute;neos, eligi&oacute; revelar su naturaleza divina a su manera, con sus propias palabras, a su propio ritmo, y como prueba de su autoridad y poder, regres&oacute; la ma&ntilde;ana del domingo de resurrecci&oacute;n para confirmar nuevamente esta verdad a sus asustados y equivocados disc&iacute;pulos. Si desea saber m&aacute;s sobre el tema, lea mi libro <em>Jesus the Seer<\/em> [Jes&uacute;s el vidente], Hendrickson Press, a&ntilde;o 2000.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ben Witherington III La discusi&oacute;n sobre si Jes&uacute;s se consideraba o no a s&iacute; mismo &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">Jes\u00fas como Dios<\/span> Read More &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_oasis_is_in_workflow":0,"_oasis_original":0,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}}},"tags":[],"channels":[],"topics":[22,36],"languages":[],"class_list":["post-1816","resource","type-resource","status-publish","hentry","resource_type-article","topics-apologetics-spanish","topics-jesus-apologetics-spanish"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.0 (Yoast SEO v24.0) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Jes\u00fas como Dios - Apologetics<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Jes\u00fas como Dios\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por Ben Witherington III La discusi&oacute;n sobre si Jes&uacute;s se consideraba o no a s&iacute; mismo &hellip; Jes\u00fas como Dios Read More &raquo;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Apologetics\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-06-22T01:32:10+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"8 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/\",\"url\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/\",\"name\":\"Jes\u00fas como Dios - Apologetics\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/#website\"},\"datePublished\":\"2007-10-26T04:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2020-06-22T01:32:10+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Jes\u00fas como Dios\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/\",\"name\":\"Apologetics\",\"description\":\"Just another NAMB Sites site\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-US\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Jes\u00fas como Dios - Apologetics","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"Jes\u00fas como Dios","og_description":"Por Ben Witherington III La discusi&oacute;n sobre si Jes&uacute;s se consideraba o no a s&iacute; mismo &hellip; Jes\u00fas como Dios Read More &raquo;","og_url":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/","og_site_name":"Apologetics","article_modified_time":"2020-06-22T01:32:10+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Est. reading time":"8 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/","url":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/","name":"Jes\u00fas como Dios - Apologetics","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/#website"},"datePublished":"2007-10-26T04:00:00+00:00","dateModified":"2020-06-22T01:32:10+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/jesus-como-dios\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Jes\u00fas como Dios"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/#website","url":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/","name":"Apologetics","description":"Just another NAMB Sites site","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-US"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/resource\/1816"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/resource"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/types\/resource"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1816"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1816"},{"taxonomy":"channels","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/channels?post=1816"},{"taxonomy":"topics","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/topics?post=1816"},{"taxonomy":"languages","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/languages?post=1816"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}