{"id":1820,"date":"2007-10-10T00:00:00","date_gmt":"2007-10-10T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse-2\/"},"modified":"2020-06-21T21:32:15","modified_gmt":"2020-06-22T01:32:15","slug":"la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse","status":"publish","type":"resource","link":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/","title":{"rendered":"La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse?"},"content":{"rendered":"<p><em>Robert M. Bowman, Jr.<br \/> Gerente de Evangelismo, Apolog&eacute;tica y Religiones del Mundo<br \/> Junta de Misiones Norteamericanas<\/em><\/p>\n<p>En mi art&iacute;culo anterior titulado &#8220;<a href=\"\/apologetics\/apologetics-results-es\/la-conquista-realizada-por-josue-sucedio-realmente\">La conquista realizada por Josu&eacute;: &iquest;Sucedi&oacute; realmente?<\/a>&#8221; expuse que existen muy buenas razones para pensar que el relato b&iacute;blico de la conquista de Cana&aacute;n realizada por los israelitas bajo el mando de Josu&eacute; tiene bases hist&oacute;ricas.<sup>1<\/sup> Sin embargo, muchos cr&iacute;ticos aseguran que la idea de que Dios haya autorizado la matanza no s&oacute;lo de hombres sino, en algunos casos, de mujeres y ni&ntilde;os, es inmoral, por lo que la Biblia no puede haber sido inspirada por Dios. En este art&iacute;culo nos concentraremos en esta objeci&oacute;n moral.<\/p>\n<p>Como expliqu&eacute; en el art&iacute;culo anterior, las pruebas muestran que la idea de que Dios haya querido que los israelitas hicieran la guerra a los cananeos data de antes de la conquista. Lo m&aacute;s seguro es que no se haya tratado de una justificaci&oacute;n teol&oacute;gica a posteriori (ya que esos mismos libros retratan a los conquistadores israelitas como hijos de unos padres rebeldes y temerosos que murieron en el desierto. Sin embargo, la pregunta sigue sin respuesta: &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a una orden divina de esta naturaleza ser justa desde el punto de vista moral?<\/p>\n<p><strong>La maldad del pueblo de Cana&aacute;n<\/strong><\/p>\n<p>Quienes critican la afirmaci&oacute;n de que Dios orden&oacute; la matanza de tribus enteras en Cana&aacute;n, generalmente pasan por alto la raz&oacute;n dada expl&iacute;citamente en el Antiguo Testamento: eran tan depravadas como irredimibles (Gn. 15:16; Lv. 18:21-30, 20:2-5; Dt. 12:29-31; etc.). Seg&uacute;n el Antiguo Testamento, los cananeos y otras tribus de la regi&oacute;n practicaban generalizadamente el sacrificio de ni&ntilde;os, el incesto, el bestialismo y otras conductas que durante toda la historia, incluyendo los tiempos actuales, se han considerado escandalosa y profundamente inmorales. Sin embargo, a&uacute;n conociendo esta explicaci&oacute;n, los cr&iacute;ticos suelen afirmar que se trata de una justificaci&oacute;n teol&oacute;gica posterior al desalojo de esos pueblos. Incluso muchos expertos b&iacute;blicos pertenecientes a las principales iglesias protestantes hacen esta afirmaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ya he puesto en duda la popular opini&oacute;n de que la maldad de los pueblos de Cana&aacute;n es una racionalizaci&oacute;n a posteriori; sin embargo, aunque as&iacute; fuera, ese tipo de respuesta esquiva la verdadera pregunta: &iquest;es <em>v&aacute;lida<\/em> dicha justificaci&oacute;n teol&oacute;gica? Si la gente de Cana&aacute;n se hubiera parecido a las personas civilizadas y pacificas que profesan diferentes religiones y que viven actualmente en las zonas residenciales suburbanas y trabajan en universidades, hospitales y departamentos de bomberos, entonces podr&iacute;a ponerse en duda, con toda raz&oacute;n, la aseveraci&oacute;n israelita de que Dios conden&oacute; a esos pueblos por ser unos degenerados sin remedio. Por otro lado, si los cananeos y otros pueblos de la regi&oacute;n formaban una sociedad corrupta donde el bestialismo y el sacrificio p&uacute;blico de los propios hijos a Moloc eran pr&aacute;cticas muy extendidas, &iquest;no ten&iacute;an raz&oacute;n los escritores del Antiguo Testamento?<\/p>\n<p>En este punto la pregunta obligada es si estas horribles descripciones de la cultura cananea presentadas por el Antiguo Testamento son precisas del todo. No es de sorprender que las fuentes de informaci&oacute;n externas a la Biblia sean todav&iacute;a escasas y fragmentarias. La arqueolog&iacute;a provee mucha m&aacute;s informaci&oacute;n del per&iacute;odo cl&aacute;sico antiguo -el cual corresponde a grandes rasgos al per&iacute;odo b&iacute;blico comprendido entre el exilio y el Nuevo Testamento- que del segundo milenio antes de Cristo. Adem&aacute;s, entre m&aacute;s retrocede uno en el tiempo, las interpretaciones de los arque&oacute;logos se vuelven m&aacute;s dispares. A&uacute;n as&iacute;, se han corroborado algunas descripciones de la cultura cananea contenidas en el Antiguo Testamento, incluyendo las de su religi&oacute;n.<\/p>\n<p>Un punto de especial inter&eacute;s es el dios cananeo Moloc, a quien -seg&uacute;n el Antiguo Testamento- los pueblos paganos de la regi&oacute;n sacrificaban a sus hijos en el fuego. Durante gran parte del siglo XX estuvo de moda el argumento de que el Antiguo Testamento estaba completamente equivocado en ese punto. Se dec&iacute;a que Moloc no era el nombre de un dios extranjero, sino de alg&uacute;n tipo de ritual, y que los ni&ntilde;os no eran sacrificados en el fuego sino que simplemente participaban en ritos inofensivos (tal vez similares a los del neopaganismo y otras formas de adoraci&oacute;n de la naturaleza que tienen lugar en la actualidad). Diversos estudios realizados en las d&eacute;cadas de 1970 y 1980 contrariaron esta teor&iacute;a revisionista. La marea de los expertos empez&oacute; a cambiar de direcci&oacute;n con un art&iacute;culo publicado en 1975 por Morton Smith, donde desacredita la fantasiosa teor&iacute;a de que las referencias a ni&ntilde;os en el fuego eran met&aacute;foras espirituales.<sup>2<\/sup> En un estudio publicado por Cambridge University Press, John Day argumentaba de forma muy convincente que Moloc era el nombre dado en la religi&oacute;n cananea al dios del infierno. Para ello mostr&oacute; que ese mismo dios aparece en los escritos ugar&iacute;ticos (<em>MLK<\/em>), las tablas de Mari (<em>Muluk<\/em>) y los registros acadios.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>Mientras tanto siguen acumul&aacute;ndose pruebas a favor de la afirmaci&oacute;n de que los pueblos nativos de la regi&oacute;n practicaban el sacrificio de ni&ntilde;os, como menciona el Antiguo Testamento. En 1978 un egipt&oacute;logo inform&oacute; de la existencia de ciertas im&aacute;genes en relieve en un templo egipcio donde aparec&iacute;an ni&ntilde;os cananeos siendo sacrificados al tiempo que sus ciudades eran atacadas.<sup>4<\/sup> El sacrificio de ni&ntilde;os a los dioses realizado por los fenicios, quienes en cierta &eacute;poca controlaron Cana&aacute;n, es un hecho bien documentado. &#8220;Los arque&oacute;logos han recobrado pruebas espeluznantes no s&oacute;lo en la gran ciudad fenicia de Cartago (hoy T&uacute;nez), sino tambi&eacute;n en Sicilia, Cerde&ntilde;a y Chipre&#8221; (King y Stager, 361).<sup>5<\/sup> Las pruebas no son a&uacute;n definitivas, pero concuerdan con el panorama b&iacute;blico.<\/p>\n<p>De hecho, hoy en d&iacute;a es tan claro para los expertos b&iacute;blicos que el Antiguo Testamento realmente se refiere al sacrificio de ni&ntilde;os, y que esta pr&aacute;ctica realmente ocurri&oacute;, que algunos expertos liberales est&aacute;n tomando un rumbo totalmente diferente: ahora dicen que el sacrificio de ni&ntilde;os era parte del sistema de normas religiosas de la <em>adoraci&oacute;n a Yav&eacute;<\/em> hasta bien entrado el per&iacute;odo del Antiguo Testamento. Sin embargo, hablando en el mejor de los casos, las &#8220;pruebas&#8221; b&iacute;blicas de esta afirmaci&oacute;n consisten en posibilidades muy remotas dependientes de muchas suposiciones discutibles. El principal texto que supuestamente sustenta esta teor&iacute;a es Miqueas 6:6-8.<\/p>\n<blockquote dir=\"ltr\" style=\"margin-right: 0px;\">\n<p><sup>6<\/sup> &iquest;C&oacute;mo podr&eacute; acercarme al Se&ntilde;or,<br \/> y postrarme ante el Dios alt&iacute;simo?<br \/> &iquest;Podr&eacute; presentarme con holocaustos<br \/> o con becerros de un a&ntilde;o?<br \/><sup>7<\/sup> &iquest;Se complacer&aacute; el Se&ntilde;or con miles de carneros,<br \/> o con diez mil arroyos de aceite?<br \/> &iquest;Ofrecer&eacute; a mi primog&eacute;nito por mi delito,<br \/> al fruto de mis entra&ntilde;as por mi pecado?<br \/><sup>8<\/sup> &iexcl;Ya se te ha declarado lo que es bueno!<br \/> Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Se&ntilde;or:<br \/> practicar la justicia, amar la misericordia,<br \/> y humillarte ante tu Dios.<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (Miqueas 6:6-8)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En este caso no se trata de progresar de una ofrenda humilde a otra m&aacute;s impresionante, como algunos expertos han argumentado; sino que Miqueas va de una ofrenda normativa de la ley mosaica (v. 6) a una obvia exageraci&oacute;n (v. 7a), pasando luego a un extremo que no es hiperb&oacute;lico, sino que exige una respuesta negativa (v. 7b). En pocas palabras, Miqueas hace est&aacute;s preguntas ret&oacute;ricas para refutar mediante el m&eacute;todo <em>reductio ad absurdum<\/em> la idea de que, mediante el ofrecimiento de sacrificios, es posible compensar la continua desobediencia a la exigencia divina de justicia. Por lo tanto, en este pasaje se presupone que ya en ese entonces se consideraba muy malo el sacrificio de los hijos.<\/p>\n<p>No es dif&iacute;cil adivinar qu&eacute; traman estos expertos liberales. Su estudio de la religi&oacute;n israelita del per&iacute;odo del Antiguo Testamento se basa en la suposici&oacute;n de que los israelitas, <em>a&uacute;n en sus mejores momentos<\/em>, no pueden haber sido tan diferentes de sus vecinos cananeos. Conceder que la religi&oacute;n del legislador y los profetas de Israel era infinitamente superior, tanto desde el punto de vista moral como espiritual, ser&iacute;a fatal para el &#8220;naturalismo metodol&oacute;gico&#8221; (por llamarlo como lo hace la filosof&iacute;a de la ciencia), el cual ha estado subyacente por m&aacute;s de un siglo en la corriente principal de la erudici&oacute;n b&iacute;blica. Desde la d&eacute;cada de 1930 hasta la de 1970, era com&uacute;n afirmar que el sacrificio de ni&ntilde;os en la regi&oacute;n era un mito y que ni los israelitas ni sus vecinos cananeos lo hab&iacute;an practicado. Con la realizaci&oacute;n de nuevos estudios y la aparici&oacute;n de nuevas pruebas que anularon dicha afirmaci&oacute;n en las d&eacute;cadas de 1970 y 1980, los expertos liberales decidieron que si realmente se practic&oacute; el sacrificio de ni&ntilde;os, entonces todos los pueblos deben haber participado en &eacute;l, pues es muy posible que haya sido una pr&aacute;ctica aceptada y autorizada incluso en la adoraci&oacute;n a Yav&eacute;. Para que esta teor&iacute;a funcione, es necesario hacer una lectura muy tendenciosa del Antiguo Testamento, por decirlo en una forma eufem&iacute;stica.<\/p>\n<p>Sin embargo, esos expertos liberales tienen raz&oacute;n en parte: algunos israelitas s&iacute; practicaron sacrificios humanos, incluyendo el sacrificio de sus hijos. Se tienen informes de por lo menos dos reyes que lo hicieron (2 Reyes 16:3; 21:6). Seg&uacute;n el libro de Isa&iacute;as, el Se&ntilde;or conden&oacute; a Israel por sacrificar ni&ntilde;os a sus &iacute;dolos (Is. 57:5-9). Jerem&iacute;as acus&oacute; a los jud&iacute;os de Jerusal&eacute;n de erigir &iacute;dolos en el templo y sacrificar a sus hijos en un valle cercano (Jer. 7:30-32, 19:5-6, 32:35). Ezequiel cit&oacute; esa pr&aacute;ctica como una de las razones por las cuales Jud&aacute; fue lanzada al exilio Babilonico (Ez. 16:20-21, 23:36-39).<br \/> De nuevo, el criterio de la verg&uuml;enza milita en contra de cualquier especulaci&oacute;n en el sentido de que los israelitas nunca se involucraron en pr&aacute;cticas de este tipo, de las cuales varios autores b&iacute;blicos los acusan. Podemos considerar como hist&oacute;rico el hecho de que lo hicieron. Una vez establecido este punto, ser&iacute;a dif&iacute;cil contradecir el testimonio un&aacute;nime de todos estos autores en el sentido de que estas pr&aacute;cticas se derivaron de las costumbres id&oacute;latras de los pueblos nativos de Cana&aacute;n. Se nos dice que Acaz &#8220;hasta sacrific&oacute; en el fuego a su hijo, seg&uacute;n las repugnantes ceremonias de las naciones que el Se&ntilde;or hab&iacute;a expulsado delante de los israelitas&#8221; (2 R 16:3). Seg&uacute;n Jerem&iacute;as, los jud&iacute;os sacrificaban sus hijos a los &iacute;dolos, especialmente a Baal y a Moloc (Jer. 7:30-32, 19:5-6, 32:35).<\/p>\n<p>Creo yo que no es dif&iacute;cil deducir cu&aacute;l es la lecci&oacute;n. Aunque los israelitas comandados por Josu&eacute; lograron cierto dominio sobre gran parte de Cana&aacute;n, no eliminaron por completo a todos los pueblos de la regi&oacute;n, y no extirparon totalmente las perversas pr&aacute;cticas sociales y religiosas de los cananeos. Desde el per&iacute;odo de jueces, pasando por la monarqu&iacute;a unida y hasta la monarqu&iacute;a dividida, la adoraci&oacute;n a Baal, en particular, continu&oacute; siendo un problema. Me imagino cu&aacute;nto m&aacute;s dif&iacute;cil habr&iacute;a sido mantener con integridad la religi&oacute;n de la adoraci&oacute;n a Yav&eacute; si los israelitas no hubieran sido tan agresivos como lo fueron bajo las &oacute;rdenes de Josu&eacute;. El exagerado e infame lamento de El&iacute;as en el sentido de que Israel hab&iacute;a abandonado a Yav&eacute; por adorar a Baal ilustra cu&aacute;n cerca estuvo en ocasiones el pueblo de Dios de hacer precisamente eso.<\/p>\n<p>Un detalle final con respecto a la maldad de los pueblos de Cana&aacute;n: Mois&eacute;s advirti&oacute; a los israelitas que no deb&iacute;an afirmar que Dios expuls&oacute; a los paganos debido que el pueblo de Dios fuera recto, sino que deb&iacute;an reconocer que lo hab&iacute;a hecho porque las naciones gentiles eran depravadas (Dt. 9:4-6). En todo el Antiguo Testamento, se repite una y otra vez a los israelitas que no son rectos y que no merecen la tierra y otras bendiciones que Dios les conceder&iacute;a. Quiz&aacute; no hayan ido tan lejos como los cananeos, pero no ten&iacute;an nada de que alardear en lo concerniente a su propia rectitud. Esta constante negaci&oacute;n de los m&eacute;ritos de Israel en verdad mina la afirmaci&oacute;n de que el Antiguo Testamento expresaba cierto &#8220;triunfalismo&#8221; al atribuir a Dios la derrota de los enemigos de Israel.<\/p>\n<p><strong>Pero, &iquest;y los ni&ntilde;os?<\/strong><\/p>\n<p>La cr&iacute;tica m&aacute;s fuerte a la moralidad de la conquista se centra en la matanza de los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os de los pueblos nativos. Sin duda este es el aspecto m&aacute;s dif&iacute;cil de entender de este relato. Por extra&ntilde;o que parezca, el Antiguo Testamento no se centra en absoluto en este punto. Parece muy clara la implicaci&oacute;n de que Israel no dejo nada vivo en varias ciudades&hellip; ni un solo sobreviviente (Dt. 20:16; Js. 10:29-40, 11:10-15). El libro de Josu&eacute; establece que Israel destruy&oacute; al pueblo de Jeric&oacute; &#8220;a todo hombre y mujer,&nbsp; joven y anciano.&nbsp; Lo mismo hicieron con las vacas,&nbsp; las ovejas y los burros&#8221; (6:21), lo cual puede implicar la matanza de beb&eacute;s, dependiendo como se interprete la frase &#8220;joven y anciano&#8221;. Entonces, asumiendo que esa sea la lectura correcta de los pasajes anteriores, parece que los israelitas s&iacute; mataron a los beb&eacute;s cananeos en estas batallas, aunque se le d&eacute; poca importancia al hecho.<\/p>\n<p>C&oacute;mo los relatos dan poca atenci&oacute;n al tema y no hay una explicaci&oacute;n directa de la inclusi&oacute;n de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os en la orden de exterminio, no nos queda m&aacute;s que conjeturar una explicaci&oacute;n indirecta a partir de la informaci&oacute;n que tenemos. Yo tengo dos sugerencias.<\/p>\n<p>En primer lugar, despu&eacute;s de la degradaci&oacute;n moral que caracteriz&oacute; a numerosas generaciones de estos pueblos, es probable que ni los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os fueran susceptibles de correcci&oacute;n. Seg&uacute;n parece hasta ellos eran obligados a adoptar conductas obscenas, de tal manera que habr&iacute;an crecido marcados psicol&oacute;gica y espiritualmente, con la amenaza de perpetuar el ciclo.<\/p>\n<p>En segundo lugar, es bastante probable que hasta los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os portaran las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual y otros males infecciosos que deben haberse extendido por esas ciudades; de ser as&iacute;, pueden haber representado un grave peligro para la salud f&iacute;sica de los israelitas. Imagine que transport&aacute;ramos tres mil a&ntilde;os atr&aacute;s a&nbsp; cualquiera de las naciones donde el SIDA ha hecho estragos hoy en d&iacute;a; no tendr&iacute;an acceso ni a los recursos m&eacute;dicos m&aacute;s b&aacute;sicos. Quiz&aacute; las enfermedades infecciosas tambi&eacute;n estaban haciendo estragos en los animales dom&eacute;sticos de esas ciudades, lo cual explicar&iacute;a tambi&eacute;n por qu&eacute; fueron destruidos.<br \/> Es horrible pensar que las cosas estuvieran tan mal que haya sido realmente necesario asesinar incluso a los miembros m&aacute;s peque&ntilde;os de esa sociedad para detener el ciclo degenerativo y patol&oacute;gico generacional; pero esa parece haber sido la raz&oacute;n por la que Dios orden&oacute; no dejar con vida nada que respirara.<\/p>\n<p><strong>Reglas de compromiso de Israel<\/strong><\/p>\n<p>Una de las pruebas a favor de la afirmaci&oacute;n contenida en el Antiguo Testamento de que Dios hab&iacute;a ordenado a los israelitas exterminar a algunos de los pueblos de la regi&oacute;n, es que las &#8220;reglas de compromiso&#8221; para estas conquistas no les daban carta blanca para hacer lo que quisieran. Por el contrario, restring&iacute;an la codicia mostrada por la mayor&iacute;a de los vencedores en las guerras de la antig&uuml;edad (y tambi&eacute;n en muchas guerras modernas) en formas muy adelantadas a su tiempo.<\/p>\n<p>Para ser exactos, la ley de Dios contenida en el Pentateuco distingu&iacute;a por lo menos cuatro categor&iacute;as diferentes de gentiles, y exig&iacute;a a los israelitas actuar de una forma marcadamente diferente con cada grupo. Podr&iacute;amos llamar a estas categor&iacute;as pueblos nativos, pueblos fronterizos, pueblos protegidos y emigrantes.<\/p>\n<p>Por <em>pueblos nativos<\/em> me refiero a los grupos de gente que habitaban la tierra de Cana&aacute;n, especificados en varios textos como amonitas, hititas, gergeseos, ferezeos, cananeos, heveos y jebuseos (Gn. 15:19-21; Ex. 3:8, 17; 13:5; 23:23, 28; 34:11; Nm. 13:29; Dt. 7:1; 20:17; Js. 3:10; 9:1; 11:3; 12:8; 24:11; Jc. 1:3-5; 3:5; 1 R 9:20-21; Esd. 9:1; Neh. 9:8).La tribu o naci&oacute;n dominante entre estos pueblos era la de los cananeos, por quienes la tierra llevaba el nombre de Cana&aacute;n y por lo cual dicho pueblo se menciona m&aacute;s que cualquiera de los otros. Israel recibi&oacute; la orden de exterminar a la gente de estas tribus, incluyendo hombres, mujeres y ni&ntilde;os -y en la mayor&iacute;a de los casos tambi&eacute;n al ganado (Nm. 21:33-35; Dt. 2:32-34; 3:1-7; 20:16-18; Js. 6:21; cf. Js. 8:22-29). Tambi&eacute;n se les prohibi&oacute; categ&oacute;ricamente tomar esposa de entre estos pueblos (Dt. 7:1-4). Pues buen, si la afirmaci&oacute;n de que Dios orden&oacute; a Israel conquistar Cana&aacute;n hubiera sido solamente un pretexto teol&oacute;gico para la agresi&oacute;n, &iquest;por qu&eacute; los israelitas no se permitieron a s&iacute; mismos tomar esposas de entre estos pueblos? &iquest;Por qu&eacute; en la mayor&iacute;a de los casos no se les permiti&oacute; conservar el ganado? La mejor explicaci&oacute;n para este autodominio es que cre&iacute;an que Dios les hab&iacute;a prohibido tomar esposa o ganado de los pueblos que conquistaran en la regi&oacute;n. Dicho autodominio -raro en esa antigua cultura- es indicio de que sinceramente cre&iacute;an que Dios hab&iacute;a ordenado la conquista.<\/p>\n<p>Podemos se&ntilde;alar que la orden de exterminar a estos pueblos permiti&oacute; algunas excepciones. El ejemplo obvio es el de Rahab y su familia, quienes resid&iacute;an en Jeric&oacute;. A cambio de su ayuda, y en respuesta a su petici&oacute;n de clemencia, los dos esp&iacute;as de Josu&eacute; prometieron a Rahab que ella y toda su familia tendr&iacute;an misericordia cuando los israelitas destruyeran Jeric&oacute; (Js. 2:8-21), promesa que Josu&eacute; cumpli&oacute; (6:17, 22-2, 25).<\/p>\n<p><em>Los pueblos fronterizos<\/em> viv&iacute;an en ciudades y aldeas a las afueras de Cana&aacute;n, y no eran parte de las siete tribus nativas de Cana&aacute;n. A las ciudades que se encontraban fuera de la regi&oacute;n habitada por los cananeos y otros pueblos condenados, pero dentro de la regi&oacute;n designada como propiedad de Israel, fueron a las primeras a las que se les ofrecieron las condiciones para la paz, entre las que se encontraban servir a los israelitas. Cana&aacute;n.La distinci&oacute;n entre las ciudades circundantes y las ciudades cananeas y de otros pueblos agrupados dentro de la regi&oacute;n refleja la creencia de que los pueblos nativos hab&iacute;an llegado demasiado lejos como para recibir clemencia, mientras que otros pueblos no se consideraban tan degenerados.<br \/> Los pueblos protegidos eran tribus o naciones de la regi&oacute;n que Israel deb&iacute;a dejar en paz. El m&aacute;s importante fue el de Edom. Cuando Israel quizo atravesar el territorio de Edom -prometiendo incluso pagar por el uso de agua- y Edom se rehus&oacute;, Israel simplemente tom&oacute; otro camino (Nm. 20:14-21). Sin embargo, cuando Sij&oacute;n, rey de los amorreos, se reus&oacute; a conceder el paso a los israelitas, &eacute;stos conquistaron sus ciudades (Nm. 21:21-32) matando a todo hombre, mujer y ni&ntilde;o (Dt. 2:32-34). La raz&oacute;n de este trato diferente era que Israel consideraba como hermanos a los edomitas (descendientes Esa&uacute;, el hermano de Jacob) (Nm. 20:14).<\/p>\n<p><em>Los emigrantes<\/em> eran individuos o familias de tribus de fuera de la regi&oacute;n que hab&iacute;an emigrado a la tierra de Cana&aacute;n. El Antiguo Testamento se refiere a ellos como emigrantes, extranjeros o forasteros (los t&eacute;rminos son m&aacute;s o menos, o enteramente, sin&oacute;nimos). Los israelitas ten&iacute;an prohibido molestar u oprimir a los extranjeros (Ex. 22:21; 23:9). Quien tomara la vida de cualquier ser humano deb&iacute;a ser ejecutado; esta norma se aplicaba a extranjeros y nativos por igual (Lv. 24:17-22). A los emigrantes se les permitir&iacute;a ofrecer sacrificios al Se&ntilde;or y, repito, se dej&oacute; en claro que la ley era igual para los israelitas que para los extranjeros (Nm. 15:14-16). Los israelitas deb&iacute;an amar a los extranjeros, y recordar que Dios los ama tambi&eacute;n y que ellos mismos hab&iacute;an sido extranjeros en Egipto (Dt. 10:18-19). Los israelitas no deb&iacute;an torcer la justicia debida a los extranjeros (Dt. 24:17-18). Obviamente, la ley mosaica no era xenof&oacute;bica (no expresaba miedo ni rencor hacia la gente de otras razas). Debido a que tales forasteros no formaban parte de la depravada cultura de Cana&aacute;n, eran bien recibidos en la sociedad israelita, amparados por las mismas leyes.<\/p>\n<p><strong>No hubo pol&iacute;tica de genocidio generalizado<\/strong><\/p>\n<p>Tal vez la queja m&aacute;s com&uacute;n con respecto al relato de la conquista es que parece justificar el genocidio. Si consideramos que una naci&oacute;n est&aacute; llena de maldad, &iquest;justifica eso que conquistemos su territorio y aniquilemos a sus habitantes?<\/p>\n<p>Por supuesto que no. El Antiguo Testamento no ense&ntilde;a que el genocido tiene algun tipo de justificaci&oacute;n; en ning&uacute;n lugar dice algo parecido a que si una naci&oacute;n es suficientemente mala, entonces cualquiera tiene justificaci&oacute;n moral para exterminarla, incluyendo a hombres, mujeres y ni&ntilde;os. En lugar de ello, el Antiguo Testamento dice que fue necesario exterminar a ciertos pueblos nativos para detener el ciclo de perversidad que se repet&iacute;a generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, y as&iacute; proteger a Israel para que no sucumbiera ante tal desenfreno (por lo que se ve, una descripci&oacute;n bastante precisa de la cultura cananea). Esta dr&aacute;stica medida fue necesaria para crear una naci&oacute;n que retuviera por lo menos algo del conocimiento del Dios verdadero y la adoraci&oacute;n solamente a &Eacute;l, adem&aacute;s de algo de reconocimiento (aunque fuera limitado) de sus normas morales.<\/p>\n<p>El hecho de que Israel con frecuencia se desviaba al menos en parte hacia el desenfreno debido a que no llevaba a cabo las &oacute;rdenes de Dios al pie de la letra confirma cu&aacute;n mala era la situaci&oacute;n. El hecho de que tuvieran que pasar siglos despu&eacute;s de la conquista y varios desastres antes que Israel pudiera adherirse al monote&iacute;smo &eacute;tico (lo que finalmente hizo despu&eacute;s del exilio a Babilonia) constituye una prueba m&aacute;s de que el degenerado polite&iacute;smo de la sociedad era una pr&aacute;ctica muy dif&iacute;cil de erradicar.<\/p>\n<p>Ning&uacute;n gobierno o sociedad tienen el derecho de atreverse a llevar a cabo una pol&iacute;tica de genocidio. Lo que Israel hizo estuvo bien, pero la &uacute;nica forma en que pudieron saber que estaba bien fue que Dios se los revel&oacute;. Adem&aacute;s, sab&iacute;an que la revelaci&oacute;n era aut&eacute;ntica porque fue corroborada mediante se&ntilde;ales y milagros que no tienen comparaci&oacute;n en la historia humana, a&uacute;n hasta nuestros d&iacute;as.<\/p>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>Perm&iacute;tame resumir lo que he tratado de mostrar. Es poco coherente sostener que los escritores b&iacute;blicos inventaron tanto la historia de la conquista realizada por Josu&eacute; como una base teol&oacute;gica para defender las acciones ficticias de Josu&eacute;. Nadie inventa excusas para explicar algo que no hizo. Probablemente la reticencia de los israelitas a invadir Can&aacute;an desde el desierto sea un hecho hist&oacute;rico, lo cual significa que la creencia de que Dios se los orden&oacute; se origin&oacute; antes de la invasi&oacute;n, y no siglos despu&eacute;s. El texto afirma que la orden se bas&oacute; en la extremada degeneraci&oacute;n de la sociedad cananea; si eso es cierto, la creencia de que Dios orden&oacute; la conquista se vuelve mucho m&aacute;s plausible.&nbsp; Hasta ahora las evidencias demuestran que la cultura cananea s&iacute; estaba muy corrompida; de hecho, al no haber eliminado por completo las malas influencias, los israelitas con frecuencia fueron seducidos por las actividades m&aacute;s nefastas de los cananeos, e incluso participaron en ellas. Las &#8220;reglas de compromiso&#8221; que gobernaban las relaciones entre Israel y los pueblos gentiles muestran sensibilidad hacia las diferencias entre estos &uacute;ltimos -algo que parecer&iacute;a extra&ntilde;o si la afirmaci&oacute;n de Israel de que la conquista estaba autorizada por Dios fuera una racionalizaci&oacute;n a posteriori para justificar su agresi&oacute;n. Finalmente, el relato b&iacute;blico de la conquista hace &eacute;nfasis en una situaci&oacute;n &uacute;nica y no deja espacio para extrapolar de ella un principio generalizado que justifique el genocidio.<\/p>\n<p>Entonces, tenemos evidencias de varios tipos que sustentan la afirmaci&oacute;n del Antiguo Testamento en el sentido de que los israelitas realizaron la conquista porque ten&iacute;an buenas razones para creer que fue una orden de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Notas<\/strong><br \/><sup>1<\/sup> Robert M. Bowman, Jr., &#8220;<a href=\"\/apologetics\/apologetics-results-es\/la-conquista-realizada-por-josue-sucedio-realmente\">La conquista realizada por Josu&eacute;: &iquest;Sucedi&oacute; realmente?<\/a>&#8220;. (Alpharetta, Georgia: Junta de Misiones Norteamericanas, 2007), en l&iacute;nea.<br \/><sup>2<\/sup> Morton Smith, &#8220;A Note on Burning Babies,&#8221; [Nota sobre el sacrificio de beb&eacute;s al fuego] <em>Journal of the American Oriental Society<\/em> [Diario de la Sociedad Oriental Americana] 95 (1975): 477-79.<br \/><sup>3<\/sup> John Day, <em>Molech: A God of Human Sacrifice in the Old Testament<\/em> [Moloc: Dios de sacrificios humanos en el Antiguo Testamento] (Cambridge y New York: Cambridge University Press, 1989), 4-14, 29-71.<br \/><sup>4<\/sup> A. Spalinger, &#8220;A Canaanite Ritual Found in Egyptian Reliefs&#8221; [Ritual cananeo encontrado en los relieves egipcios], <em>Diario de la Sociedad para el Estudio de Antig&uuml;edades Egipcias<\/em> 8 (1978): 47-60.<br \/><sup>5<\/sup> Philip J. King y Laurence E. Stager, <em>Life in Biblical Israel<\/em> [La vida en el Israel b&iacute;blico], Biblioteca del Israel Antiguo (Louisville y Londres: Westminster John Knox Press, 2001), 361.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Robert M. Bowman, Jr. Gerente de Evangelismo, Apolog&eacute;tica y Religiones del Mundo Junta de Misiones Norteamericanas &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse?<\/span> Read More &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_oasis_is_in_workflow":0,"_oasis_original":0,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}}},"tags":[],"channels":[],"topics":[22,23],"languages":[],"class_list":["post-1820","resource","type-resource","status-publish","hentry","resource_type-article","topics-apologetics-spanish","topics-bible-apologetics-spanish"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.0 (Yoast SEO v24.0) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse? - Apologetics<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse?\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Robert M. Bowman, Jr. Gerente de Evangelismo, Apolog&eacute;tica y Religiones del Mundo Junta de Misiones Norteamericanas &hellip; La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse? Read More &raquo;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Apologetics\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-06-22T01:32:15+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"24 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/\",\"url\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/\",\"name\":\"La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse? - Apologetics\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/#website\"},\"datePublished\":\"2007-10-10T04:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2020-06-22T01:32:15+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse?\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/\",\"name\":\"Apologetics\",\"description\":\"Just another NAMB Sites site\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-US\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse? - Apologetics","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse?","og_description":"Robert M. Bowman, Jr. Gerente de Evangelismo, Apolog&eacute;tica y Religiones del Mundo Junta de Misiones Norteamericanas &hellip; La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse? Read More &raquo;","og_url":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/","og_site_name":"Apologetics","article_modified_time":"2020-06-22T01:32:15+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Est. reading time":"24 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/","url":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/","name":"La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse? - Apologetics","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/#website"},"datePublished":"2007-10-10T04:00:00+00:00","dateModified":"2020-06-22T01:32:15+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-conquista-realizada-por-josue-puede-justificarse\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La conquista realizada por Josu\u00e9: \u00bfPuede justificarse?"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/#website","url":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/","name":"Apologetics","description":"Just another NAMB Sites site","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-US"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/resource\/1820"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/resource"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/types\/resource"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1820"},{"taxonomy":"channels","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/channels?post=1820"},{"taxonomy":"topics","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/topics?post=1820"},{"taxonomy":"languages","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/wp-json\/wp\/v2\/languages?post=1820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}