{"id":1857,"date":"2006-08-22T00:00:00","date_gmt":"2006-08-22T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-fiabilidad-historica-de-los-evangelios-2\/"},"modified":"2020-06-21T21:33:12","modified_gmt":"2020-06-22T01:33:12","slug":"la-fiabilidad-historica-de-los-evangelios","status":"publish","type":"resource","link":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-fiabilidad-historica-de-los-evangelios\/","title":{"rendered":"La fiabilidad hist\u00f3rica de los evangelios"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Craig L. Blomberg<\/em><\/p>\n<p>\u00bfSe puede confiar en el perfil de Jes\u00fas presentado por los evangelios en el<\/p>\n<p>Nuevo Testamento? Muchos cr\u00edticos dir\u00edan que no. Durante la d\u00e9cada de los &#8217;90,<\/p>\n<p>el Seminario de Jes\u00fas se convirti\u00f3 en el grupo m\u00e1s conocido de esa clase de<\/p>\n<p>cr\u00edticos, pues alegaban que s\u00f3lo 18 por ciento de las declaraciones atribuidas<\/p>\n<p>a Jes\u00fas y 16 por ciento de sus hechos descritos en los evangelios (tanto los<\/p>\n<p>cuatro evangelios can\u00f3nicos Mateo, Marcos, Lucas y Juan como el ap\u00f3crifo<\/p>\n<p>Evangelio de Tom\u00e1s) guardaban relaci\u00f3n cercana con lo que \u00c9l realmente dijo e<\/p>\n<p>hizo. Simult\u00e1neamente, desde 1980 hasta el presente una muestra m\u00e1s<\/p>\n<p>representativa de eruditos ha trabajado en lo que ha llegado a conocerse como<\/p>\n<p>la Tercera B\u00fasqueda del Jes\u00fas Hist\u00f3rico, a partir de la cual est\u00e1 emergiendo un<\/p>\n<p>mayor optimismo con respecto a lo que podemos saber a partir de los evangelios<\/p>\n<p>le\u00eddos a la luz de nuevos descubrimientos hist\u00f3rico-culturales. Este art\u00edculo<\/p>\n<p>repasa r\u00e1pidamente 12 l\u00edneas de evidencia que, en su conjunto, apoyan la<\/p>\n<p>fiabilidad de los evangelios, particularmente de los sin\u00f3pticos (Mateo, Marcos<\/p>\n<p>y Lucas). Ninguno de estos argumentos presupone la premisa de la fe cristiana;<\/p>\n<p>todos siguen los enfoques hist\u00f3ricos com\u00fanmente utilizados para evaluar la<\/p>\n<p>credibilidad de una gran variedad de documentos antiguos.<\/p>\n<p>(1) En mayor medida de lo que podemos decir sobre cualquier otra obra<\/p>\n<p>literaria de la antig\u00fcedad, podemos reconstruir con gran confianza lo que<\/p>\n<p>probablemente dec\u00edan los textos originales de los evangelios. Aunque no se<\/p>\n<p>conserva ninguno de los originales, la gran cantidad de manuscritos existentes<\/p>\n<p>(desde peque\u00f1os fragmentos hasta Nuevos Testamentos completos) -5000 tan solo<\/p>\n<p>en griego antiguo&#8211; supera con mucho lo que tenemos de cualquier otra obra<\/p>\n<p>jud\u00eda, griega o romana, \u00a1de las que los historiadores se consideran afortunados<\/p>\n<p>si cuentan con cantidades de dos d\u00edgitos! Mediante el arte y ciencia de la<\/p>\n<p>cr\u00edtica de textos los estudiosos fechan, clasifican y comparan las partes donde<\/p>\n<p>estos documentos difieren, pudiendo as\u00ed determinar, con 97 al 99 por ciento de<\/p>\n<p>precisi\u00f3n, el contenido m\u00e1s probable de los originales. Con el fragmento m\u00e1s<\/p>\n<p>antiguo conocido de los evangelios (unos cuantos vers\u00edculos de Juan 18 que<\/p>\n<p>datan del a\u00f1o 125 d.C., aprox.) estamos a una generaci\u00f3n de la redacci\u00f3n<\/p>\n<p>original del documento. En el caso de la mayor\u00eda de las dem\u00e1s obras antiguas<\/p>\n<p>existe un lapso de por lo menos varios siglos entre los originales y las copias<\/p>\n<p>m\u00e1s antiguas existentes. Nada de esto ratifica la veracidad de una sola cosa<\/p>\n<p>contenida en los evangelios, pero s\u00ed lo que sus autores afirmaron<\/p>\n<p>originalmente, algo de lo que no podemos estar completamente seguros respecto a<\/p>\n<p>otros autores de la antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>(2) Los autores se encontraban en una situaci\u00f3n que les permit\u00eda escribir<\/p>\n<p>historia fiel si as\u00ed lo deseaban. La tradici\u00f3n cristiana afirma que los<\/p>\n<p>evangelios fueron escritos por dos de los doce seguidores m\u00e1s cercanos de Jes\u00fas<\/p>\n<p>(Mateo y Juan), un tercer hombre (Marcos) que se apeg\u00f3 mucho a las memorias de<\/p>\n<p>Pedro, el l\u00edder de los doce, y un cuarto (Lucas) que entrevist\u00f3 diligentemente<\/p>\n<p>a testigos oculares de la vida de Jes\u00fas y consult\u00f3 las fuentes escritas<\/p>\n<p>previamente (Lucas 1:1-4).\u00a0 Estudiosos m\u00e1s esc\u00e9pticos han sugerido muchas<\/p>\n<p>veces que ser\u00eda mejor pensar en cristianos an\u00f3nimos del primer siglo, tal vez<\/p>\n<p>disc\u00edpulos de los cuatro hombres ya mencionados. Pero de cualquier manera<\/p>\n<p>estar\u00edamos a un m\u00e1ximo de dos generaciones de distancia de la informaci\u00f3n que<\/p>\n<p>pudieron haber proporcionado los testigos oculares.<\/p>\n<p>(3) Los eruditos conservadores generalmente fechan los evangelios de Mateo,<\/p>\n<p>Marcos y Lucas en la d\u00e9cada de los &#8217;60 y el de Juan en los &#8217;90; los eruditos<\/p>\n<p>liberales tienden a inclinarse por la d\u00e9cada de los &#8217;70 para Marcos, los &#8217;80<\/p>\n<p>para Mateo y Lucas, y los &#8217;90 para Juan. De cualquier forma, estamos hablando<\/p>\n<p>de testimonios del primer siglo. Comparemos nuevamente estos datos con la<\/p>\n<p>situaci\u00f3n t\u00edpica de otros relatos y biograf\u00edas antiguos. La detallada vida de<\/p>\n<p>Alejandro Magno, reconstruida con bastante precisi\u00f3n, seg\u00fan creen la mayor\u00eda de<\/p>\n<p>los historiadores, depende de las biograf\u00edas que Arriano y Plutarco hicieron en<\/p>\n<p>la \u00faltima parte del primer siglo y la primera del segundo acerca de un hombre<\/p>\n<p>que muri\u00f3 en el a\u00f1o 323 a.C.<\/p>\n<p>(4) Pero, \u00bftendr\u00edan las primeras dos generaciones de cristianos (30-100 d.C.<\/p>\n<p>aprox.) alg\u00fan inter\u00e9s en preservar informaci\u00f3n hist\u00f3rica? Esto se ha puesto en<\/p>\n<p>duda con mucha frecuencia principalmente por dos razones. Primera, algunos<\/p>\n<p>arguyen que la percepci\u00f3n de la posibilidad de un r\u00e1pido regreso de Jes\u00fas a la<\/p>\n<p>tierra para finalizar esta era como la conocemos descart\u00f3 cualquier inter\u00e9s<\/p>\n<p>hist\u00f3rico. \u00bfQui\u00e9n se preocupar\u00eda por registrar la historia, a\u00fan de lo que cree<\/p>\n<p>sagrado, si pensara que el mundo podr\u00eda terminar en cualquier momento?<\/p>\n<p>Bien, pues los jud\u00edos, por mencionar un ejemplo, \u00a1al menos desde el siglo<\/p>\n<p>octavo antes de Cristo! Sus profetas hab\u00edan estado prometiendo durante siglos<\/p>\n<p>que el &#8220;A\u00f1o del Se\u00f1or&#8221; estaba cerca. Sin embargo, el pueblo de Dios tambi\u00e9n<\/p>\n<p>reconoc\u00eda que un d\u00eda del Se\u00f1or eran mil a\u00f1os (Salmo 90:4), as\u00ed que continu\u00f3 el<\/p>\n<p>curso normal de la vida humana. Segunda, algunos alegan que la parcialidad<\/p>\n<p>ideol\u00f3gica (es decir, teol\u00f3gica) de los autores de los evangelios<\/p>\n<p>necesariamente tiene que haber distorsionado los hechos hist\u00f3ricos. No hay duda<\/p>\n<p>de que el compromiso apasionado con cierta ideolog\u00eda puede conducir a algunos<\/p>\n<p>escritores a jugar con la historia, pero ciertos tipos de ideolog\u00eda en realidad<\/p>\n<p>exigen una mayor lealtad a los hechos. Por ejemplo, precisamente porque estaban<\/p>\n<p>comprometidos apasionadamente con la prevenci\u00f3n de un holocausto como el que<\/p>\n<p>hab\u00edan experimentado bajo el r\u00e9gimen nazi, los jud\u00edos sobrevivientes a la II<\/p>\n<p>Guerra Mundial hicieron cr\u00f3nicas detalladas y objetivas\u00a0 de las<\/p>\n<p>atrocidades que sufrieron, para que nunca m\u00e1s volvieran a suceder. Fue gente<\/p>\n<p>menos comprometida la que produjo el atroz revisionismo que minimiz\u00f3<\/p>\n<p>sustancialmente los alcances del holocausto o incluso lo neg\u00f3 por completo.<\/p>\n<p>Como la fe cristiana depende de que Jes\u00fas haya vivido, muerto y resucitado<\/p>\n<p>seg\u00fan las afirmaciones b\u00edblicas (1 Cor. 15), los autores de los evangelios<\/p>\n<p>habr\u00e1n tenido una muy buena raz\u00f3n para contar la historia como fue.<\/p>\n<p>(5) Pero, \u00bflo lograron? Bastan s\u00f3lo 30 a\u00f1os para que el recuerdo de los<\/p>\n<p>hechos hist\u00f3ricos pueda nublarse o distorsionarse. Pero el juda\u00edsmo del primer<\/p>\n<p>siglo era una cultura oral, impregnada del h\u00e1bito educativo de la memorizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Algunos rabinos guardaban en la memoria todas las Escrituras jud\u00edas (el Viejo<\/p>\n<p>Testamento cristiano). Para alguien educado en este tipo de cultura no habr\u00eda<\/p>\n<p>sido dif\u00edcil memorizar y preservar toda la informaci\u00f3n contenida en un<\/p>\n<p>evangelio cuyas reminiscencias de la vida de Jes\u00fas considerara sagradas.<\/p>\n<p>(6) Entonces \u00bfpor qu\u00e9 no son iguales los evangelios palabra por palabra?<\/p>\n<p>Para empezar, \u00bfpara qu\u00e9 se necesitaba m\u00e1s de uno? Adem\u00e1s, las similitudes<\/p>\n<p>literales entre los evangelios sin\u00f3pticos generalmente se toman como se\u00f1al de<\/p>\n<p>dependencia literaria de uno con otro o de dos con una fuente com\u00fan. Hay todo<\/p>\n<p>un ej\u00e9rcito de razones para estas diferencias. Muchas tienen que ver con lo que<\/p>\n<p>cada autor decidi\u00f3 incluir, o dejar fuera de, un cuerpo de informaci\u00f3n mucho<\/p>\n<p>m\u00e1s extenso del cual estaba consciente (Juan 21:25). Particularidades en el<\/p>\n<p>\u00e9nfasis teol\u00f3gico de cada evangelio, estructuras geogr\u00e1ficas \u00fanicas y<\/p>\n<p>cuestiones de subg\u00e9nero literario explican muchas de estas elecciones y<\/p>\n<p>omisiones. Pero incluso en las partes donde los evangelios incluyen distintas<\/p>\n<p>versiones del mismo suceso, generalmente permanece un paralelismo literal<\/p>\n<p>entremezclado con una considerable libertad para parafrasear, abreviar,<\/p>\n<p>expandir, explicar y estilizar otras porciones de los relatos. Todo esto era<\/p>\n<p>perfectamente aceptable a la luz de las normas historiogr\u00e1ficas de la \u00e9poca y<\/p>\n<p>no podr\u00eda haberse considerado err\u00e1tico en absoluto. Pero los estudiosos<\/p>\n<p>modernos han se\u00f1alado que la flexibilidad y patrones caracter\u00edsticos de la<\/p>\n<p>narrativa oral podr\u00edan explicar muchas de las diferencias m\u00e1s frecuentes, ya<\/p>\n<p>que en sus inicios la tradici\u00f3n cristiana pas\u00f3 estas historias de boca en<\/p>\n<p>boca.<\/p>\n<p>(7) Entonces, \u00bfpodemos arriesgarnos a asumir que los autores de los<\/p>\n<p>evangelios trataron de escribir algo parecido a historia o una biograf\u00eda en<\/p>\n<p>lugar de, digamos, una novela o tragedia? S\u00ed, porque los paralelismos m\u00e1s<\/p>\n<p>cercanos al pr\u00f3logo de Lucas los encontramos en historiadores comparativamente<\/p>\n<p>precisos como Josefo en el mundo jud\u00edo y Herodoto y Tuc\u00eddides en el mundo<\/p>\n<p>griego.<\/p>\n<p>(8) Otro par de argumentos defiende el caso a\u00fan m\u00e1s. Las as\u00ed llamadas<\/p>\n<p>&#8220;m\u00e1ximas severas&#8221; de Jes\u00fas sugieren que los autores de los evangelios sent\u00edan<\/p>\n<p>bastante restricci\u00f3n respecto a lo que pod\u00edan o no incluir. Aunque la m\u00e1xima<\/p>\n<p>donde Jes\u00fas insta a aborrecer al padre y la madre (Lucas 14:26) tiene su<\/p>\n<p>explicaci\u00f3n en el texto paralelo de Mateo 10:37, si Lucas se hubiera sentido en<\/p>\n<p>libertad, podr\u00eda haber sido mucho m\u00e1s f\u00e1cil para \u00e9l omitir totalmente el pasaje<\/p>\n<p>y evitar su aparente contradicci\u00f3n con el precepto mosaico de honrar a los<\/p>\n<p>padres. Lo mismo puede decirse de la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas de no saber el d\u00eda ni<\/p>\n<p>la hora de su regreso (Marcos 13:32). Podr\u00edan haberse evitado muchos aprietos<\/p>\n<p>en los evangelios si sus autores hubieran tenido la m\u00ednima libertad de<\/p>\n<p>manipular la tradici\u00f3n en la forma en que el Seminario de Jes\u00fas y otros<\/p>\n<p>escritores de la misma opini\u00f3n han alegado que ten\u00edan.<\/p>\n<p>(9) Por otro lado, el que Jes\u00fas nunca trate ciertos temas es otra muestra de<\/p>\n<p>la precisi\u00f3n de los evangelios can\u00f3nicos. La controversia sobre si los adultos<\/p>\n<p>no jud\u00edos deb\u00edan circuncidarse (en un mundo donde no exist\u00eda la anestesia) como<\/p>\n<p>signo de obediencia a toda la ley mosaica y de preparaci\u00f3n para la conversi\u00f3n,<\/p>\n<p>amenaz\u00f3 con destrozar a la primera generaci\u00f3n de cristianos (Gal. 2:1-10;<\/p>\n<p>Hechos 15). Lo m\u00e1s f\u00e1cil del mundo hubiera sido que los autores de los<\/p>\n<p>evangelios citaran las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas acerca del tema, o que inventaran<\/p>\n<p>alguna si sent\u00edan libertad de hacerlo. Pero ni un solo vers\u00edculo de los<\/p>\n<p>evangelios can\u00f3nicos expresa la opini\u00f3n de Jes\u00fas acerca del papel de la<\/p>\n<p>circuncisi\u00f3n. Lo mismo puede decirse de hablar en lenguas, un tema que amenaz\u00f3<\/p>\n<p>con hacer explotar a la iglesia de Corinto hasta el cielo (1 Cor. 12-14) apenas<\/p>\n<p>25 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(10) Aproximadamente una docena de textos no cristianos confirman una<\/p>\n<p>notable cantidad de los detalles de la vida de Jes\u00fas descritos en los<\/p>\n<p>evangelios: que era jud\u00edo, que vivi\u00f3 en el primer tercio del siglo primero; que<\/p>\n<p>naci\u00f3 fuera del matrimonio; que fue maestro de estilo propio muy popular, que<\/p>\n<p>escogi\u00f3 a ciertos hombres como n\u00facleo de disc\u00edpulos; que ignor\u00f3 las leyes<\/p>\n<p>jud\u00edas y comi\u00f3 con los rechazados, que exasper\u00f3 a ciertos l\u00edderes jud\u00edos; que<\/p>\n<p>aunque los dem\u00e1s cre\u00edan que era el Mes\u00edas fue crucificado por Poncio Pilatos<\/p>\n<p>pero algunos de sus seguidores creyeron que resucit\u00f3 de entre los muertos y<\/p>\n<p>empezaron una religi\u00f3n que nunca se extingui\u00f3. Algunos podr\u00edan arg\u00fcir que estos<\/p>\n<p>no son muchos detalles, pero en un mundo donde casi todos los documentos<\/p>\n<p>hist\u00f3ricos y biogr\u00e1ficos se centraban en reyes, emperadores, generales, gente<\/p>\n<p>con puestos de poder institucional y religioso, fil\u00f3sofos famosos cuyas<\/p>\n<p>&#8220;escuelas&#8221; hab\u00edan perdurado mucho tiempo despu\u00e9s de su muerte, y en general<\/p>\n<p>adinerados e influyentes, es notable que Jes\u00fas sea mencionado por escritores no<\/p>\n<p>cristianos del primero al tercer siglo. Antes de que el cristianismo fuera<\/p>\n<p>legalizado en el siglo cuarto, \u00bfqui\u00e9n hubiera esperado que este deslucido<\/p>\n<p>rabino crucificado produjera un s\u00e9quito tan grande que un d\u00eda se convertir\u00eda en<\/p>\n<p>la religi\u00f3n adoptada por el mayor porcentaje de gente en la tierra?<\/p>\n<p>(11) La arqueolog\u00eda confirma un mont\u00f3n de detalles mediante utensilios e<\/p>\n<p>inscripciones: la existencia de los estanques de Silo\u00e9 y Betesda en Jerusal\u00e9n,<\/p>\n<p>este \u00faltimo con cinco p\u00f3rticos como lo describe Juan 5:2, la confirmaci\u00f3n de<\/p>\n<p>que Poncio Pilatos fue prefecto de Judea, descripciones de la crucifixi\u00f3n<\/p>\n<p>romana donde los clavos atravesaban los huesos de los tobillos, descubrimiento<\/p>\n<p>de botes pesqueros suficientemente grandes para llevar a 13 personas (como<\/p>\n<p>Jes\u00fas y sus 12 disc\u00edpulos), la tumba de Caif\u00e1s, el probable osario de Santiago,<\/p>\n<p>el hermano de Jes\u00fas, y as\u00ed sucesivamente. Y todos estos detalles del evangelio<\/p>\n<p>fueron puestos en duda antes de que surgiera su confirmaci\u00f3n arqueol\u00f3gica.<\/p>\n<p>(12) Finalmente, otro testimonio cristiano confirma muchos detalles de los<\/p>\n<p>evangelios. Los escritores cristianos del siglo II hacen referencias a<\/p>\n<p>porciones considerables de los relatos evang\u00e9licos, e incluso los citan<\/p>\n<p>aprobatoriamente. Entre lo m\u00e1s significativo se encuentran las cartas de<\/p>\n<p>Santiago, Pedro y Pablo, que concuerdan con lo escrito en los evangelios a<\/p>\n<p>pesar de ser anteriores a ellos. Dichas cartas contienen numerosas alusiones a<\/p>\n<p>las declaraciones de Jes\u00fas como las conocemos en los evangelios, y<\/p>\n<p>ocasionalmente las citan, lo que muestra que tales declaraciones deben haber<\/p>\n<p>estado circulando de boca en boca cuidadosamente preservadas. Quiz\u00e1 lo m\u00e1s<\/p>\n<p>contundente, el testimonio de la resurrecci\u00f3n corporal de Cristo, fue escrito<\/p>\n<p>en forma f\u00e1cil de memorizar, para ser recibido y comunicado oralmente de<\/p>\n<p>generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Probablemente as\u00ed lleg\u00f3 a formar parte de lo que<\/p>\n<p>Pablo aprendi\u00f3 durante su conversi\u00f3n, apenas dos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de<\/p>\n<p>Jes\u00fas (1 Cor. 15:1-3). No se trata de leyendas hel\u00e9nicas que evolucionaron<\/p>\n<p>mucho tiempo despu\u00e9s de la vida de Jes\u00fas, el sencillo rabino jud\u00edo. \u00a1Son las<\/p>\n<p>revolucionarias declaraciones que sus seguidores hicieron desde el<\/p>\n<p>principio!<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Craig L. 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