{"id":1862,"date":"2006-08-22T00:00:00","date_gmt":"2006-08-22T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-trinidad-2\/"},"modified":"2020-06-21T21:33:18","modified_gmt":"2020-06-22T01:33:18","slug":"la-trinidad","status":"publish","type":"resource","link":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-trinidad\/","title":{"rendered":"La trinidad"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Bill Gordon<\/em><\/p>\n<p><strong>La Importancia de la Doctrina de la Trinidad<\/strong><\/p>\n<p>La doctrina de la Trinidad es una de las creencias m\u00e1s importantes del<\/p>\n<p>cristianismo. Es el centro de la comprensi\u00f3n cristiana de Dios y es aceptada<\/p>\n<p>por todos los grupos cristianos.<\/p>\n<p><strong>Una Explicaci\u00f3n de la Trinidad<\/strong><\/p>\n<p>La doctrina de la Trinidad es la creencia de que s\u00f3lo hay un Dios vivo y<\/p>\n<p>verdadero. Sin embargo, ese \u00fanico Dios es tres personas diferentes: Dios Padre,<\/p>\n<p>Dios Hijo y Dios Esp\u00edritu Santo. Cada persona tiene sus propios atributos, pero<\/p>\n<p>sin divisi\u00f3n en naturaleza, esencia o ser. Disfrutan de comuni\u00f3n eterna y<\/p>\n<p>comparten igualdad.<\/p>\n<p>La doctrina de la Trinidad niega el trite\u00edsmo: la creencia de que hay tres<\/p>\n<p>dioses. S\u00f3lo hay uno. Tambi\u00e9n refuta el modalismo: el concepto de que Dios es<\/p>\n<p>una sola persona que aparece en tres modalidades diferentes en momentos<\/p>\n<p>distintos. Las tres personas de la Trinidad existen simult\u00e1neamente. Son<\/p>\n<p>personas distintas y eternas en el \u00fanico Dios.<\/p>\n<p>Aunque la palabra &#8220;Trinidad&#8221; no se encuentra en la Biblia, su verdad se<\/p>\n<p>expresa en muchos pasajes b\u00edblicos. La Biblia reconoce al Padre como Dios, al<\/p>\n<p>Hijo como Dios y al Esp\u00edritu Santo como Dios.<\/p>\n<p><strong>La Doctrina de la Trinidad en la Historia Temprana de la<\/p>\n<p>Iglesia<\/strong><\/p>\n<p>Mucha gente que rechaza la doctrina de la Trinidad arguye que \u00e9sta se<\/p>\n<p>desarroll\u00f3 despu\u00e9s del tiempo de los ap\u00f3stoles. La mayor\u00eda de los cr\u00edticos de<\/p>\n<p>la Trinidad se\u00f1ala el Concilio de Nicea, en 325 d.C, y el Concilio de<\/p>\n<p>Constantinopla, en 381 d.C., como los eventos que introdujeron la doctrina de<\/p>\n<p>la Trinidad a la iglesia. Esta afirmaci\u00f3n no se apoya en registros hist\u00f3ricos,<\/p>\n<p>como lo demuestra un examen de los escritos de los cristianos anteriores a<\/p>\n<p>dichos concilios.<\/p>\n<p>Clemente de Roma escribi\u00f3 una carta a la iglesia de Corinto alrededor del<\/p>\n<p>a\u00f1o 96 d.C. Ah\u00ed explica a Dios en t\u00e9rminos compatibles con la doctrina de la<\/p>\n<p>Trinidad. Escribe: &#8220;Acaso no tenemos un Dios, un Cristo, un Esp\u00edritu de gracia<\/p>\n<p>que fue derramado sobre nosotros?&#8221; (Cyril Richardson, Padres de la Iglesia,<\/p>\n<p>Nueva York: The Macmillan Co., 1970, p. 65). Tambi\u00e9n dice: &#8220;Porque como Dios<\/p>\n<p>vive, y como el Se\u00f1or Jesucristo vive y el Esp\u00edritu Santo (en quien los<\/p>\n<p>elegidos creen y esperan&#8230;.&#8221; (Ibid, p. 70). Adem\u00e1s, la f\u00f3rmula trinitaria de<\/p>\n<p>Mateo 28:19 es citada dos veces en el &#8220;Didache&#8221;, un manual de la iglesia<\/p>\n<p>escrito alrededor del a\u00f1o 90-100 d.C.<\/p>\n<p>Ignacio de Antioquia escribi\u00f3 varias cartas antes de su fallecer en 117 d.C.<\/p>\n<p>En su carta a los Efesios afirmaba tanto la humanidad como la deidad de<\/p>\n<p>Jesucristo: &#8220;La fuente de su unidad y elecci\u00f3n es el sufrimiento genuino que<\/p>\n<p>padecen por voluntad del Padre y de Jesucristo, nuestro Dios&#8221; (Ibid., p.<\/p>\n<p>87-88). En la misma carta tambi\u00e9n escribe: &#8220;S\u00f3lo hay un m\u00e9dico &#8211;carnal\u00a0<\/p>\n<p>pero espiritual, nacido pero eterno, Dios encarnado, vida genuina en medio de<\/p>\n<p>la muerte, nacido de Mar\u00eda as\u00ed como de Dios, primero sujeto al sufrimiento<\/p>\n<p>luego m\u00e1s all\u00e1 del mismo&#8211; Jesucristo Nuestro Se\u00f1or&#8221;. (Ibid., p. 90). En su<\/p>\n<p>carta a los Romanos, Ignacio tambi\u00e9n se refiere a Jesucristo como a &#8220;Nuestro<\/p>\n<p>Dios&#8221; (Ibid., p. 103). Otro de los primeros cristianos llamado Justino escribi\u00f3<\/p>\n<p>su Primera Apolog\u00eda alrededor del a\u00f1o 155 d.C. Ah\u00ed declar\u00f3 que el Hijo es<\/p>\n<p>divino (Ibid., p. 285).<\/p>\n<p>La doctrina de la Trinidad tambi\u00e9n est\u00e1 impl\u00edcita en la S\u00faplica de<\/p>\n<p>Aten\u00e1goras a los Emperadores Marco Aurelio y Lucio Aurelio, 176-77 d.C. &#8220;El<\/p>\n<p>Hijo est\u00e1 en el Padre y el Padre en el Hijo por la unidad y poder del Esp\u00edritu&#8221;<\/p>\n<p>(Ibid., p. 309). Aten\u00e1goras repite su posici\u00f3n Trinitaria en otra parte del<\/p>\n<p>mismo documento: &#8220;Hablamos de Dios, el Hijo, su Palabra, y del Esp\u00edritu Santo;<\/p>\n<p>y decimos que el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu est\u00e1n unidos en poder&#8221; (Ibid., p.<\/p>\n<p>326).<\/p>\n<p>En la segunda mitad del siglo II, Ireneo de Lyons escribi\u00f3 su obra Contra<\/p>\n<p>las Herej\u00edas. Ah\u00ed afirma lo siguiente: &#8220;Jesucristo Nuestro Se\u00f1or, Dios,<\/p>\n<p>Salvador y Rey, seg\u00fan place al Padre invisible&#8221; (Ibid., p. 360). Por ese<\/p>\n<p>tiempo, Tertuliano arguy\u00f3 en su tratado Contra Praxeas que el Padre, el Hijo y<\/p>\n<p>el Esp\u00edritu Santo son un Dios (Justo L. Gonz\u00e1lez, Historia del Pensamiento<\/p>\n<p>Cristiano, vol. 1, Nashville: Abingdon Press, 1970, p. 182-183). Otros de los<\/p>\n<p>primeros cristianos tambi\u00e9n afirmaron su creencia en la doctrina de la<\/p>\n<p>Trinidad, incluyendo a Or\u00edgenes (185-254 d.C.) y Novaciano de Roma (mitad del<\/p>\n<p>siglo III) (Ibid., p. 226, 242).<\/p>\n<p><strong>Evidencia B\u00edblica de la Doctrina de la Trinidad<\/strong><\/p>\n<p>La Biblia reconoce al Padre como Dios. El Salmo 89:26 dice: &#8220;\u00c9l me dir\u00e1: &#8216;T\u00fa<\/p>\n<p>eres mi Padre, mi Dios, la roca de mi salvaci\u00f3n'&#8221;. En su primera ep\u00edstola Pedro<\/p>\n<p>escribe: &#8220;seg\u00fan la previsi\u00f3n de Dios Padre&#8221; (1 P. 1:2, NVI; ver tambi\u00e9n Mt.<\/p>\n<p>6:9, 7:11; Rm. 8:15; 1\u00ba P. 1:17).<\/p>\n<p>La Biblia llama Dios a Jes\u00fas (el Hijo). Juan 1:1 (NVI) dice que Jes\u00fas es<\/p>\n<p>Dios: &#8220;En el principio ya exist\u00eda el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el<\/p>\n<p>Verbo era Dios&#8221;. La frase: &#8220;el Verbo era Dios&#8221; no puede traducirse<\/p>\n<p>legitimamente como &#8220;el verbo era un dios&#8221; como hacen los testigos de Jehov\u00e1 en<\/p>\n<p>su Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (Nueva York: Bible and<\/p>\n<p>Tract Society, 1984). La falta de art\u00edculo definido en el texto griego<\/p>\n<p>sencillamente identifica a la palabra &#8220;Dios&#8221; como el predicado de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n de los testigos de Jehov\u00e1 en cuanto a que Jes\u00fas es un dios<\/p>\n<p>inferior al Padre, es falsa. Tal afirmaci\u00f3n no s\u00f3lo va contra la gram\u00e1tica<\/p>\n<p>griega sino que habr\u00eda sido impensable para un jud\u00edo del primer siglo. La<\/p>\n<p>posici\u00f3n de los testigos de Jehov\u00e1 en realidad aboga por una forma de<\/p>\n<p>polite\u00edsmo que consiste en un dios grande y otro peque\u00f1o.<\/p>\n<p>Cuando Tom\u00e1s se refiere a Jes\u00fas como &#8220;\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!&#8221; (Juan 20:28,<\/p>\n<p>NVI), Jes\u00fas no lo corrije. Pablo y Bernab\u00e9 act\u00faan de forma muy diferente cuando<\/p>\n<p>la gente de Listra quiere rendirles culto como a dioses, en Hechos 14:8-18. Se<\/p>\n<p>arriesgan mucho para convencer a la gente de que no son seres divinos. Seg\u00fan<\/p>\n<p>Juan, en el libro de Apocal\u00edpsis, el \u00e1ngel al que \u00e9l empez\u00f3 a adorar tambi\u00e9n<\/p>\n<p>rechaz\u00f3 el tratamiento divino. El \u00e1ngel insisti\u00f3 en que Juan se detuviera y<\/p>\n<p>dijo: &#8220;\u00a1No lo hagas! Yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos que mantienen el<\/p>\n<p>testimonio de Jes\u00fas. \u00a1Adora a Dios!&#8221; (Ap. 19:10, RVR1995).<\/p>\n<p>Tito 2:13 (NVI) declara que Jesucristo es Dios: &#8220;mientras aguardamos la<\/p>\n<p>bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador<\/p>\n<p>Jesucristo&#8221;. Es muy dif\u00edcil entender como este pasaje podr\u00eda referirse a la<\/p>\n<p>aparici\u00f3n del Padre, ya que Juan 1:18 (NVI) dice: &#8220;A Dios nadie lo ha visto<\/p>\n<p>nunca; el Hijo unig\u00e9nito, que es Dios y que vive en uni\u00f3n \u00edntima con el Padre,<\/p>\n<p>nos lo ha dado a conocer&#8221;. Tito 2:13 indica que Jesucristo es tanto Dios como<\/p>\n<p>Salvador. Esta misma verdad es ense\u00f1ada en 2 Pedro 1:1 (NVI), donde Jesucristo<\/p>\n<p>es llamado &#8220;nuestro Dios y Salvador&#8221;. Estos pasajes declaran que Jesucristo es<\/p>\n<p>verdaderamente Dios.<\/p>\n<p>El autor de Hebreos, citando el Salmo 45:6 dice: &#8220;Pero con respecto al Hijo<\/p>\n<p>dice: &#8220;Tu trono, oh Dios, permanece por los siglos de los siglos, y la justicia<\/p>\n<p>es el bast\u00f3n de mando de tu gobierno&#8221; (Hb. 1:8, NVI). En Hebreos 1:10, el autor<\/p>\n<p>cita el Salmo 102:24-25, un pasaje que se refiere a Dios y lo aplica al Hijo.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el autor inspirado de Hebreos identifica al Hijo como Dios.<\/p>\n<p>La Biblia identifica al Esp\u00edritu Santo como Dios. Pedro lo hace en Hechos<\/p>\n<p>5:3-4 (NVI): &#8220;&#8211;Anan\u00edas &#8211;le reclam\u00f3 Pedro&#8211;, \u00bfc\u00f3mo es posible que Satan\u00e1s haya<\/p>\n<p>llenado tu coraz\u00f3n para que le mintieras al Esp\u00edritu Santo? . . . \u00a1No has<\/p>\n<p>mentido a los hombres sino a Dios!&#8221; La Biblia describe al Esp\u00edritu Santo como<\/p>\n<p>poseedor de atributos que pertenecen exclusivamente a Dios (Sal. 139:7-13; Lc<\/p>\n<p>1:35; Rm. 15:19; 1 Cor. 2:10; Hb. 9:14). El Esp\u00edritu Santo hace el trabajo de<\/p>\n<p>Dios (Gn. 1:26-27; Jb 33:4; Jn. 3:5-6; Hch 16:6-7,10; Rm. 1:4; 1 P. 3:18; 2 P.<\/p>\n<p>1:21). Tambi\u00e9n recibe el honor debido s\u00f3lo a Dios (Mt. 28:19; 2 Cor.<\/p>\n<p>13:14).<\/p>\n<p><strong>La Biblia Describe al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo como<\/p>\n<p>Personas Distintas<\/strong><\/p>\n<p>El Padre y el Hijo son personas independientes. La Biblia distingue a Jes\u00fas<\/p>\n<p>del Padre (Jn. 1:14,18; 3:16). Ya que el Padre env\u00eda al Hijo, deben ser<\/p>\n<p>independientes uno del otro (Juan 10:36; Gl. 4:4).<\/p>\n<p>El Padre y el Hijo son descritos como independientes del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas distingui\u00f3 al Esp\u00edritu Santo de S\u00ed Mismo y del Padre (Juan 14:16-17). El<\/p>\n<p>Esp\u00edritu Santo procede del Padre (Jn 15:26). El Esp\u00edritu Santo es enviado por<\/p>\n<p>el Padre y por el Hijo (Jn. 14:26; 15:26).<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo es una persona. Aunque la palabra griega utilizada para<\/p>\n<p>&#8220;esp\u00edritu&#8221; es neutra, en Juan 15:26 y 16:13-14 se utiliza el pronombre<\/p>\n<p>masculino para referirse al Esp\u00edritu Santo. El trabajo del Esp\u00edritu Santo como<\/p>\n<p>Confortador, Ayudante y Maestro sugiere que debe ser una persona (Jn. 14:16,26;<\/p>\n<p>15:26). Su nombre se menciona con el de otras personas, lo que implica su<\/p>\n<p>propia personalidad (Mt. 28:19; Jn 16:14-15; Hch 15:28; 2 Cor. 13:14; 1 P.<\/p>\n<p>1:1-2). El Esp\u00edritu Santo realiza hechos que implican su personalidad (Gn. 6:3;<\/p>\n<p>Lc. 12:12; Hch 2:4; 13:2; 16:6-7; Rm. 8:26; 1 Cor. 2:10-11). Su personalidad<\/p>\n<p>tambi\u00e9n queda indicada por el hecho de que es afectado por los actos de otros<\/p>\n<p>(Mt. 12:31; Hch. 5:3-4,9; 7:51; Ef. 4:30).<\/p>\n<p>Las tres personas de la Trinidad son eternas. La persona del Hijo existi\u00f3<\/p>\n<p>antes de su encarnaci\u00f3n (Jn. 1:1-3; 8:58; 17:5,24; Fil. 2:6; Col. 1:15-17; Ap.<\/p>\n<p>14). Otros pasajes b\u00edblicos revelan el car\u00e1cter eterno del Esp\u00edritu Santo (Gn.<\/p>\n<p>1:1-2; Hb. 9:14).<\/p>\n<p>La doctrina de la Trinidad no es una forma de trite\u00edsmo. Los cristianos no<\/p>\n<p>creen que el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo son tres dioses, sino tres<\/p>\n<p>personas en un s\u00f3lo Dios. Aunque son personas distintas, son uno en esencia.<\/p>\n<p>Dios no es tres y uno, sino tres en uno (Jn. 5:17,19; 14:9; 15:26; 17:21-23; 2<\/p>\n<p>Cor. 5:19).<\/p>\n<p>Las tres personas de la Trinidad son iguales. El Padre es igual al Hijo,<\/p>\n<p>quien es igual al Esp\u00edritu (Rm. 8:11-14; 2 Cor. 4:4; Gl. 3:26; 4:4-6; Hb. 1:3;<\/p>\n<p>2 P. 1:21). Varios pasajes hablan del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo en<\/p>\n<p>el mismo contexto (Mt. 28:19; 1 Cor. 12:4-6; 2 Cor. 13:14; Ef. 4:4-6; Tito<\/p>\n<p>3:4-6). Las tres personas de la Trinidad levantaron a Jes\u00fas de entre los<\/p>\n<p>muertos (Jn. 2:19; 1 Cor. 6:14; 1 P. 3:18).<\/p>\n<p><strong>La Obra y Ense\u00f1anzas de Jesucristo<\/strong><\/p>\n<p>El Antiguo Testamento no s\u00f3lo predice el nacimiento de Jes\u00fas sino que afirma<\/p>\n<p>su deidad. Con respecto a su nacimiento, Mateo 1:23 (NVI) cita a Isa\u00edas 7:14 y<\/p>\n<p>llama a Jes\u00fas &#8220;Emmanuel&#8221;, que significa &#8220;Dios con nosotros&#8221;. Su nacimiento de<\/p>\n<p>una virgen tambi\u00e9n revela la naturaleza humana y divina de Jes\u00fas. La<\/p>\n<p>pre-existencia de Jes\u00fas afirma su divinidad (Jn. 1:1; 8:58; 17:5,24; Fil.<\/p>\n<p>2:5-11).<\/p>\n<p>Jes\u00fas proclam\u00f3 su igualdad con Dios el Padre. En Juan 5:17 (NVI) dice: &#8220;Mi<\/p>\n<p>Padre aun hoy est\u00e1 trabajando, y yo tambi\u00e9n trabajo&#8221;. Los jud\u00edos que lo<\/p>\n<p>escucharon entendieron esto como una auto proclamaci\u00f3n de deidad y trataron de<\/p>\n<p>matarlo. Cuando Jes\u00fas se refiri\u00f3 a Dios como Padre (Jn. 5:17-18) y a S\u00ed Mismo<\/p>\n<p>como &#8220;Hijo de Dios&#8221; (Jn. 10:36), estaba afirmando su propia deidad. Jes\u00fas habl\u00f3<\/p>\n<p>de su relaci\u00f3n especial con el Padre cuando se refiri\u00f3 a \u00c9l como &#8220;Mi Padre&#8221;<\/p>\n<p>(Jn. 20:17, NVI).<\/p>\n<p>En Juan 5:23 (NVI), Jes\u00fas tambi\u00e9n se proclama igual a Dios cuando dice:<\/p>\n<p>&#8220;para que todos honren al Hijo como lo honran a \u00c9l. El que se niega a honrar al<\/p>\n<p>Hijo no honra al Padre que lo envi\u00f3&#8221;. Igualmente, reafirm\u00f3 su deidad en Juan<\/p>\n<p>10:30 (NVI) cuando dijo: &#8220;El Padre y yo somos uno&#8221;. Nuevamente, los jud\u00edos que<\/p>\n<p>lo escucharon tomaron piedras para lapidarlo porque cre\u00edan que al proclamarse<\/p>\n<p>igual a Dios hab\u00eda cometido el pecado de blasfemia. Las repetidas ocasiones en<\/p>\n<p>que Jes\u00fas afirma &#8220;Yo soy&#8221; tambi\u00e9n reafirman su divinidad. En Juan 8:58 Jes\u00fas no<\/p>\n<p>s\u00f3lo proclama pre-existencia, sino igualdad con Dios, el &#8220;YO SOY QUIEN SOY&#8221; de<\/p>\n<p>Ex. 3:14, NVI.<\/p>\n<p>Aunque afirman la total igualdad de Jes\u00fas y el Padre, las Escrituras indican<\/p>\n<p>que Jes\u00fas se someti\u00f3 voluntariamente al Padre. Filipenses 2:6-8 (NVI) indica<\/p>\n<p>que Jes\u00fas era igual a Dios Padre, aunque renunci\u00f3 a su gloria celestial cuando<\/p>\n<p>vino a la tierra: &#8220;quien, siendo por naturaleza Dios, no consider\u00f3 el ser igual<\/p>\n<p>a Dios como algo a qu\u00e9 aferrarse. Por el contrario, se rebaj\u00f3 voluntariamente,<\/p>\n<p>tomando la naturaleza de siervo y haci\u00e9ndose semejante a los seres humanos. Y<\/p>\n<p>al manifestarse como hombre, se humill\u00f3 a s\u00ed mismo y se hizo obediente hasta la<\/p>\n<p>muerte, \u00a1y muerte de cruz!&#8221; Esta sumisi\u00f3n voluntaria al plan del Padre explica<\/p>\n<p>las ocasiones en que Jes\u00fas revel\u00f3 que el Padre lo hab\u00eda enviado (Juan 6:38;<\/p>\n<p>12:44-45; 14:24; 17:3). Tambi\u00e9n aclara lo que Jes\u00fas quiso decir con estas<\/p>\n<p>palabras: &#8220;el Padre es m\u00e1s grande que yo&#8221; (Juan 14:28, NVI).<\/p>\n<p>La divinidad de Jes\u00fas tambi\u00e9n queda de manifiesto por sus acciones. Jes\u00fas<\/p>\n<p>hizo cosas que s\u00f3lo Dios puede hacer. Perdon\u00f3 pecados (Mt. 9:6), una blasfemia<\/p>\n<p>para los jud\u00edos, porque s\u00f3lo Dios pod\u00eda perdonar pecados. Reclam\u00f3 para s\u00ed toda<\/p>\n<p>autoridad (Mt. 28:18). Afirm\u00f3 ser el \u00fanico camino de salvaci\u00f3n (Juan 3:36;<\/p>\n<p>14:6). Asegur\u00f3 tener autoridad para juzgar al mundo (Jn 5:22). G\u00e9nesis 1:1<\/p>\n<p>(NVI) indica que &#8220;En el principio Dios cre\u00f3 los cielos y la tierra&#8221;; sin<\/p>\n<p>embargo, el Nuevo Testamento revela que Jes\u00fas cre\u00f3 el mundo (Juan 1:3; Col.<\/p>\n<p>1:16-17).<\/p>\n<p>La \u00fanica conclusi\u00f3n es que la doctrina cristiana de la Trinidad describe con<\/p>\n<p>precisi\u00f3n el testimonio b\u00edblico acerca de Dios. Los humanos, por ser finitos,<\/p>\n<p>no podemos explicar racionalmente la doctrina de la Trinidad. Esto no debe<\/p>\n<p>sorprendernos, ya que muchas de las cosas que la Biblia ense\u00f1a acerca de Dios<\/p>\n<p>est\u00e1n fuera de nuestra comprensi\u00f3n total. Por ejemplo, la Biblia habla sobre la<\/p>\n<p>existencia de Dios, la creaci\u00f3n del universo, la expiaci\u00f3n de los pecados y la<\/p>\n<p>resurrecci\u00f3n de los muertos, aunque ninguna de estas verdades puede ser<\/p>\n<p>entendida cabalmente por mentes finitas. Como sucede con la doctrina de la<\/p>\n<p>Trinidad, los cristianos no aceptan estas ense\u00f1anzas porque puedan explicarlas<\/p>\n<p>racionalmente, sino porque la Biblia las ense\u00f1a.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Bill Gordon La Importancia de la Doctrina de la Trinidad La doctrina de la Trinidad &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-trinidad\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">La trinidad<\/span> Read More &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_oasis_is_in_workflow":0,"_oasis_original":0,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}}},"tags":[],"channels":[],"topics":[22,36],"languages":[],"class_list":["post-1862","resource","type-resource","status-publish","hentry","resource_type-article","topics-apologetics-spanish","topics-jesus-apologetics-spanish"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.0 (Yoast SEO v24.0) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La trinidad - Apologetics<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/la-trinidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La trinidad\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por Bill Gordon La Importancia de la Doctrina de la Trinidad La doctrina de la Trinidad &hellip; 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