{"id":1897,"date":"2006-08-10T00:00:00","date_gmt":"2006-08-10T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/las-apariciones-de-jesus-resucitado-2\/"},"modified":"2020-06-21T21:34:12","modified_gmt":"2020-06-22T01:34:12","slug":"las-apariciones-de-jesus-resucitado","status":"publish","type":"resource","link":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/las-apariciones-de-jesus-resucitado\/","title":{"rendered":"Las apariciones de Jes\u00fas resucitado"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Gary R. Habermas<\/em><\/p>\n<p>Cuando el Nuevo Testamento define e identifica los datos del evangelio, al menos se mencionan siempre 3 elementos. La deidad, la muerte y la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s.<sup>1<\/sup> La clave sobre la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s la aportan sus apariciones posteriores a la muerte. Los estudiosos cr&iacute;ticos concuerdan en que el desarrollo entero de la iglesia primitiva, su alabanza, escritos y testimonios, no hubieran progresado si los disc&iacute;pulos no estuvieran absolutamente convencidos de que &Eacute;l hab&iacute;a conquistado a la muerte apareciendo delante de ellos posteriormente.<\/p>\n<p>A trav&eacute;s de este ensayo, no asumir&eacute; la inspiraci&oacute;n o confiabilidad de los escritos del Nuevo Testamento, aunque pienso que estas doctrinas reposan en un respaldo s&oacute;lido. Me referir&eacute; casi exclusivamente a aquellos datos tan bien documentados que impresionar&iacute;an a&uacute;n a la vasta mayor&iacute;a de los acad&eacute;micos no evang&eacute;licos. Cada punto es demostrado con datos contundentes, aunque yo no pueda m&aacute;s que brindar una acotaci&oacute;n a estas razones.<\/p>\n<p>Debemos aclarar desde el comienzo que aunque algunos acad&eacute;micos contempor&aacute;neos pasan por alto las referencias a los escritos del Nuevo Testamento, algunos no lo hacen con frecuencia. La raz&oacute;n es que los datos confirmados pueden ser usados dondequiera que se encuentren.<\/p>\n<p>Usando casi exclusivamente estos datos completos y reconocidos, enlistar&eacute; 10 consideraciones que confirman las apariciones de Jes&uacute;s resucitado. Cada &aacute;ngulo tiene lo siguiente en com&uacute;n: Indica que una o m&aacute;s personas estaban completamente convencidas que hab&iacute;an visto a Jes&uacute;s despu&eacute;s de su muerte. Aunque no puedo defender la tesis adicional aqu&iacute;, otras personas y yo hemos debatido en otras oportunidades a detalle que esta convicci&oacute;n no puede ser corroborada por medios naturales. Quiz&aacute;s de manera sorpresiva, relativamente pocos acad&eacute;micos esc&eacute;pticos incluso apoyan estas hip&oacute;tesis alternativas.<sup>2<\/sup>&nbsp; Por tanto, la conclusi&oacute;n m&aacute;s plausible es que los disc&iacute;pulos y otros m&aacute;s en verdad vieron a Jes&uacute;s resucitado.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; est&aacute; el enigma absoluto de mi caso: Estos 10 argumentos se&ntilde;alan a los disc&iacute;pulos y a otras personas que tuvieron experiencias reales y visuales. Cuando se yuxtaponen con el error de las alternativas naturales posibles, tenemos un indicador especialmente fuerte de que, despu&eacute;s de su muerte, Jes&uacute;s apareci&oacute; ante muchas personas. Estas apariciones fueron ante grupos y ante individuos. En otras palabras, si las evidencias m&uacute;ltiples se&ntilde;alan experiencias visuales, y los intentos naturales no pueden explicar lo contrario, la explicaci&oacute;n m&aacute;s acertada es que Jes&uacute;s resucit&oacute; de los muertos. <em>En breve, las experiencias de los primeros disc&iacute;pulos m&aacute;s la falla de las teor&iacute;as naturalistas equivale en resultado a las apariciones de un Jes&uacute;s resucitado.<\/em><\/p>\n<p>Nuestros primeros cuatro argumentos se obtienen de las cartas de Pablo. Los siguientes seis son tomados de otras porciones del Nuevo Testamento.<\/p>\n<ol>\n<li>Por un n&uacute;mero de razones, cuando los acad&eacute;micos modernos discuten las apariciones de Jes&uacute;s resucitado, inician con el ap&oacute;stol Pablo. Habiendo &eacute;l sido un poderoso opositor del mensaje cristiano (G&aacute;l. 1:13-14; Fil. 3:4-7; 1 Corintios&nbsp;15:9). Pablo explica que &eacute;l fue convertido de su alto rango dentro del juda&iacute;smo. Claramente, la raz&oacute;n de este cambio fue su creencia en haber visto a Jes&uacute;s resucitado (1&ordf; Cor. 9:1;&nbsp; 15:8; G&aacute;l. 1:16).&nbsp; Como estudioso tanto del juda&iacute;smo como del cristianismo, la aparici&oacute;n de Jes&uacute;s ante Pablo lo califico como un testigo excepcionalmente importante de la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s.<\/li>\n<li>M&aacute;s all&aacute; de su conocimiento y su testimonio ocular, Pablo contribuye m&aacute;s all&aacute; al caso de las apariciones de Jes&uacute;s resucitado. Pocas conclusiones en este estudio son m&aacute;s ampliamente aceptadas por los acad&eacute;micos que como lo establece 1&ordf;. Cor. 15:3, donde Pablo registra una tradici&oacute;n muy antigua que precede a su libro, probablemente por un par de d&eacute;cadas. Incluso podr&iacute;a ser anterior a la conversi&oacute;n de Pablo al cristianismo. Despu&eacute;s de explicar lo que recibi&oacute; de otros, Pablo informa de manera sucinta el Evangelio que se predicaba en la primera &eacute;poca del cristianismo. Que Cristo muri&oacute; por nuestros pecados y que fue sepultado. Despu&eacute;s de esto, fue levantado de entre los muertos y apareci&oacute; ante muchos testigos.<br \/>Pablo le dice a sus lectores que &eacute;l ense&ntilde;aba esto que &eacute;l mismo recibi&oacute; de otros (ver 1&ordf; Cor. 15:3). Su declaraci&oacute;n expl&iacute;cita es importante, debido al respeto que los acad&eacute;micos tienen por el testimonio de Pablo. M&aacute;s aun, su declaraci&oacute;n ha sido reivindicada porque hay muchos indicadores textuales de que las palabras que siguieron no fueron escritas por &eacute;l. Por ejemplo, esta lista de apariciones muestra una estructura paralela, como si fuera un antiguo catequismo cuyo prop&oacute;sito fuera ser distribuido y aprendido. M&aacute;s aun, para identificar otras caracter&iacute;sticas, la estructura de oraciones en griego, la dicci&oacute;n y algunas de las palabras, no pertenecen a Pablo, a juzgar por sus otras ep&iacute;stolas.\n<p>La mayor&iacute;a de los acad&eacute;micos que estudian la materia piensan que Pablo recibi&oacute; este material por el a&ntilde;o 35 D.C., s&oacute;lo tres a&ntilde;os despu&eacute;s de su conversi&oacute;n, al realizar su primer viaje a Jerusal&eacute;n. Pablo explica que visit&oacute; a Pedro y a Santiago, el hermano de Jes&uacute;s (ver G&aacute;l. 1:18-19). En el contexto inmediato tanto antes como despu&eacute;s, Pablo discute la naturaleza del Evangelio (ver G&aacute;l. 1:11-2; 10). Adem&aacute;s, la elecci&oacute;n de palabras de Pablo en el vers&iacute;culo 18 muestra que entrevist&oacute; a los dos ap&oacute;stoles para obtener informaci&oacute;n. Aqu&iacute; tenemos una tradici&oacute;n excepcional casi inmediata a Jes&uacute;s, centrada en el testimonio del Evangelio, incluyendo claramente las apariciones de Jes&uacute;s resucitado.<\/p>\n<\/li>\n<li>Pablo fue tan cuidadoso en asegurar la veracidad del mensaje del Evangelio que regres&oacute; a Jerusal&eacute;n 14 a&ntilde;os despu&eacute;s de su visita inicial (ver G&aacute;l. 2:1-10). Sorprendentemente, &iexcl;su prop&oacute;sito fue asegurarse completamente que predicaba la verdad (ver G&aacute;l. 2:2)! Por segunda ocasi&oacute;n, Pablo realiza su investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. Aparte de Pedro y Santiago, otro ap&oacute;stol principal, Juan, estuvo presente. &iquest;Podr&iacute;a haber consultado Pablo a otros tres m&aacute;s prominentes l&iacute;deres cristianos? Crucialmente, estos cuatro testigos fueron los m&aacute;s influyentes en la iglesia naciente. Y con una sola voz, testificaron en esta fecha tan temprana de las apariciones de Jes&uacute;s resucitado. El punto culminante fue la ense&ntilde;anza del Evangelio de Pablo, que incluy&oacute; la resurrecci&oacute;n (ver 1&ordf; Cor. 15:1-5), al ser aprobada por los otros tres ap&oacute;stoles. Ellos no a&ntilde;adieron nada a su mensaje (ver 1&ordf; Cor. 2:6, 9). Ambos viajes de Pablo a Jerusal&eacute;n proporcionaron los datos y la confirmaci&oacute;n que &eacute;l deseaba.<\/li>\n<li>En 1&ordf; Corintios 15:11, Pablo a&ntilde;adi&oacute; otro nivel de su testimonio personal. Ya aprendimos que los otros l&iacute;deres apost&oacute;licos hab&iacute;an aprobado el mensaje del Evangelio de Pablo. Ahora Pablo asegura que tambi&eacute;n &eacute;l sab&iacute;a lo que otros predicaban. Y como hab&iacute;an confirmado su mensaje a&ntilde;os atr&aacute;s, ahora Pablo testifica que le fue ense&ntilde;ada la misma verdad que &eacute;l conoc&iacute;a en relaci&oacute;n a las apariciones de Jes&uacute;s resucitado (1&ordf;. Cor. 15:11). De hecho, Pablo registr&oacute; apariciones separadas de dos: Pedro (ver 1&ordf;. Cor. 15:5) y Santiago (ver 1&ordf; Corintios&nbsp; 15:7). Junto con Juan, todos los ap&oacute;stoles predicaron la misma verdad, eran testigos de las apariciones de Jes&uacute;s resucitado (ver 1&ordf;. Cor. 15:12, 15).\n<p>Los acad&eacute;micos un&aacute;nimemente reconocen a Pablo como el primer y mejor testigo de las apariciones de Jes&uacute;s resucitado. Consideraciones similares a &eacute;stas cuatro proporcionan un indicador del valor del testimonio de Pablo sobre las apariciones de Jes&uacute;s resucitado. Pero los escritos de Pablo est&aacute;n lejos de ser la &uacute;nica evidencia. Hay al menos seis confirmaciones m&aacute;s que se integran para formar un fundamento aun m&aacute;s s&oacute;lido.<\/p>\n<\/li>\n<li>Adem&aacute;s de 1&ordf; Corintios 15:3, los acad&eacute;micos coinciden en que muchos otros libros del Nuevo Testamento tambi&eacute;n contienen tradiciones antiguas anteriores a los textos en los que aparecen. Muchos de los mejores ejemplos se encuentran en el libro de los Hechos, donde se registran s&iacute;ntesis de las primeras predicaciones.<sup>3<\/sup>&nbsp; El centro de estas aseveraciones es la muerte y resurrecci&oacute;n de Jesucristo.<\/li>\n<li>Virtualmente nadie, amigo o enemigo, cr&iacute;tico o creyente, niega que era su convicci&oacute;n de haber visto a Jes&uacute;s resucitado lo que origin&oacute; en los disc&iacute;pulos transformaciones radicales. Estaban dispuestos a morir espec&iacute;ficamente <em>por su creencia en la resurrecci&oacute;n<\/em>. A trav&eacute;s de los siglos muchas personas han podido ofrecer voluntariamente sus vidas por causas pol&iacute;ticas o religiosas. Pero la diferencia crucial aqu&iacute; es que mientras muchos hab&iacute;an muerto por sus <em>convicciones<\/em>, los disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s estaban en el lugar correcto para corroborar la veracidad o falsedad del evento por el que estaban dispuestos a morir.<\/li>\n<li>Siempre se reconoce que durante el ministerio de Jes&uacute;s, su hermano Santiago fue un esc&eacute;ptico (ver Juan 7:5). Probablemente era uno de los miembros de la familia que en Marcos 3:21-35 &iexcl;pensaron que Jes&uacute;s estaba loco! Pero, &iquest;c&oacute;mo explicamos los sorprendentes informes de que tiempo despu&eacute;s Santiago lider&oacute; la iglesia en Jerusal&eacute;n (G&aacute;l. 1:18-2:1-10; Hechos 15:13-21)? De acuerdo con el comentario del credo de 1&ordf;. Corintios 15:7, Jes&uacute;s apareci&oacute; ante Santiago, una confirmaci&oacute;n m&aacute;s de sus apariciones como resucitado.<\/li>\n<li>La tumba en que fue sepultado Jes&uacute;s fue encontrada vac&iacute;a poco tiempo despu&eacute;s de esto. La predicaci&oacute;n apost&oacute;lica inicial de la resurrecci&oacute;n comenz&oacute; en Jerusal&eacute;n, &iexcl;donde una tumba cerrada u ocupada hubiera causado un desastre! M&aacute;s aun, la unanimidad de que las mujeres fueron los primeros testigos de la tumba vac&iacute;a es otra fuerte consideraci&oacute;n, ya que el prejuicio com&uacute;n en contra del testimonio femenino indica que los reportes no fueron invenciones. Aunque la tumba vac&iacute;a no demuestra las apariciones de Jes&uacute;s resucitado, fortalece las afirmaciones de los disc&iacute;pulos de haber visto a Jes&uacute;s resucitado.<\/li>\n<li>El hecho de que la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s se convirtiera en el <em>mismo centro<\/em> de la primera fe cristiana tambi&eacute;n confirma su veracidad, ya que, por esta raz&oacute;n, fue repetidamente afirmada por los creyentes y refutada por los no creyentes. Por ejemplo. Pablo visit&oacute; a los ap&oacute;stoles en Jerusal&eacute;n al menos dos o tres veces para garantizar la integridad del mensaje del evangelio. Por cierto, no existir&iacute;a cristianismo sin este evento (ver 1&ordf;. Cor. 15:14, 17). Fue la proclamaci&oacute;n principal de la iglesia (ver Hechos 4:33). Los incr&eacute;dulos atacaron esta joya de la fe, pero no pudieron desacreditar la roca sobre la que estaba fundada: Las apariciones de Jes&uacute;s.<\/li>\n<li>Finalmente, 2000 a&ntilde;os de intentos por parte de los incr&eacute;dulos por explicar lo que sucedi&oacute; con Jes&uacute;s en t&eacute;rminos naturales han fracasado. Los l&iacute;deres jud&iacute;os de Jerusal&eacute;n ten&iacute;an el poder, motivos y la facilidad de investigar exhaustivamente la proclamaci&oacute;n de las apariciones de Jes&uacute;s resucitado. Conoc&iacute;an acerca de la muerte y sepultura de Jes&uacute;s. Aunque estaban idealmente ubicados para exponer un fraude, no refutaron la evidencia. Incluso los acad&eacute;micos esc&eacute;pticos de hoy no encuentran explicaci&oacute;n para lo que ocurri&oacute;.<\/li>\n<\/ol>\n<p dir=\"ltr\">Por razones como estas 10, la gran mayor&iacute;a de acad&eacute;micos contempor&aacute;neos concluyen que los disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s y otros sosten&iacute;an que hab&iacute;an visto a Jes&uacute;s despu&eacute;s de Su crucifixi&oacute;n. Esto es lo que los primeros creyentes proclamaron y estas ense&ntilde;anzas son confirmadas por una sorprendente variedad de detalles en varias perspectivas. Podr&iacute;amos incluso decir que los disc&iacute;pulos estaban abrumados ellos mismos por tales evidencias, que les convenc&iacute;an que hab&iacute;an visto a Jes&uacute;s resucitado. Dado que por tesis naturales no se pueden explicar estas experiencias, las apariciones de Jes&uacute;s resucitado prevalecen como la mejor explicaci&oacute;n de estos hechos hist&oacute;ricos. <em>Las experiencias de los primeros disc&iacute;pulos m&aacute;s la falla de las teor&iacute;as naturalistas equivale en resultado a las apariciones de un Jes&uacute;s resucitado.<\/em><\/p>\n<p><strong>Notas Finales<\/strong><\/p>\n<p><sup>1<\/sup>Para ejemplos, vea Romanos 1:3-4; 10:9; Hechos 2:22-36; 3:12-23.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup>Vea Gary R. Habermas y Michael R. Licona, <em>The Case for the Resurrection of Jesus<\/em> (Grand Rapids: Kregel, 2004), especialmente las p&aacute;ginas 79-150; Gary R. Habermas, <em>The Risen Jesus and Future Hope<\/em> (Lanham, MD: Rowman &amp; Littlefield, 2003), especialmente el Cap&iacute;tulo 1.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup>Los ejemplos m&aacute;s com&uacute;nmente citados incluyen 1:21-22; 2:22-36; 3:13-16; 4:8-10; 5:29-32; 10:39-43; 13:28-31; 17:1-3; 17:30-31.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gary R. 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