{"id":1911,"date":"2006-08-09T00:00:00","date_gmt":"2006-08-09T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/para-que-sufrir-2\/"},"modified":"2020-06-21T21:34:35","modified_gmt":"2020-06-22T01:34:35","slug":"para-que-sufrir","status":"publish","type":"resource","link":"https:\/\/www.namb.net\/apologetics\/resource\/para-que-sufrir\/","title":{"rendered":"\u00bfPara qu\u00e9 sufrir?"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Bruce A. Little<\/em><\/p>\n<p>Una revisi\u00f3n casual de la historia de la iglesia, o la asistencia regular a una<\/p>\n<p>reuni\u00f3n de oraci\u00f3n cristiana sin duda evidenciar\u00e1 que los cristianos sufren. De<\/p>\n<p>hecho, la mayor\u00eda, si no todos quienes lean esto, tendr\u00e1n alguna experiencia de<\/p>\n<p>primera mano en alguna forma de sufrimiento. Por supuesto, no s\u00f3lo son los<\/p>\n<p>cristianos quienes sufren en este mundo, ya que el mundo est\u00e1 lleno de<\/p>\n<p>sufrimiento. Sin embargo, el asunto que nos compete es el por qu\u00e9 en particular<\/p>\n<p>sufren los cristianos.\u00a0 Y la pregunta no es por qu\u00e9 Dios permite que los<\/p>\n<p>cristianos sufran, o por qu\u00e9 es que tienen que sufrir. La cuesti\u00f3n aqu\u00ed tampoco<\/p>\n<p>es preguntarnos sobre el sufrimiento de los cristianos cuando son disciplinados<\/p>\n<p>por el Se\u00f1or (ver Heb. 12:3-17). Cada una de estas preguntas merece su propia<\/p>\n<p>respuesta, pero el tema que hoy nos concierne es contestar una interrogante<\/p>\n<p>diferente. El asunto que nos compete abarca varias categor\u00edas del sufrimiento<\/p>\n<p>de los cristianos.\u00a0 No se trata de identificar una experiencia particular<\/p>\n<p>de sufrimiento, como luchar contra el c\u00e1ncer, sino considerar las amplias<\/p>\n<p>categor\u00edas en las que puede ocurrir el sufrimiento. La raz\u00f3n de abordar el tema<\/p>\n<p>de esta manera es para averiguar si algunas de las promesas b\u00edblicas relativas<\/p>\n<p>al sufrimiento aplican s\u00f3lo a ciertas categor\u00edas de sufrimiento. Defender\u00e9 la<\/p>\n<p>existencia de tres de estas categor\u00edas:\u00a0 (1) Los cristianos pueden sufrir<\/p>\n<p>cuando viven correctamente delante de Dios; (2) A veces, los cristianos sufren<\/p>\n<p>simplemente por que son parte de la raza humana que vive en un estado ca\u00eddo;<\/p>\n<p>(3) los cristianos pueden sufrir cuando se comportan como malhechores.<\/p>\n<p>La Biblia no oculta el hecho de que los cristianos sufren por ser cristianos.<\/p>\n<p>Pablo le recuerda a Timoteo que aquellos que viven vidas agradables a Dios<\/p>\n<p>sufrir\u00e1n persecuci\u00f3n (ver 2 Tim. 3:12). Jes\u00fas sufri\u00f3 y supo que el siervo no<\/p>\n<p>era mayor que su Se\u00f1or (ver Juan\u00a0 13:16 A\u00fan el gran capitulo de la Biblia<\/p>\n<p>que registra los nombres de aquellos que vivieron por fe, no s\u00f3lo habla de sus<\/p>\n<p>grandes haza\u00f1as para Dios, sino tambi\u00e9n el terrible sufrimiento que algunos<\/p>\n<p>soportaron por causa de su fe (ver Heb. 11:35-40). Por tanto, no es una gran<\/p>\n<p>sorpresa que los cristianos\u00a0 tengan, y contin\u00faen, pasando por tiempos<\/p>\n<p>dif\u00edciles al hacer la voluntad del Padre. Jes\u00fas, en su Serm\u00f3n del Monte, ense\u00f1\u00f3<\/p>\n<p>que ser\u00eda bienaventurado aqu\u00e9l que sufre por causa de la justicia (ver<\/p>\n<p>Mat.\u00a0\u00a0 5:11). Pablo habla de nuestro consuelo cuando sufrimos por<\/p>\n<p>Cristo (ver 2 Co. 1:3-7). Pedro menciona c\u00f3mo la prueba de nuestra fe es m\u00e1s<\/p>\n<p>preciosa que el oro que perece (ver 1 Pe. 1:6-7). Despu\u00e9s, Pedro dice que si<\/p>\n<p>somos reprochados por causa del nombre de Cristo, entonces somos bendecidos<\/p>\n<p>(3:14) Santiago escribe, &#8220;Mis hermanos, tened por sumo gozo cuando os<\/p>\n<p>encontr\u00e9is en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de su fe produce<\/p>\n<p>paciencia&#8221; (ver Santiago 1:2-3; RV).<\/p>\n<p>Todos estos pasajes se refieren claramente al sufrimiento por causa de la<\/p>\n<p>justicia. En consecuencia, debemos considerar que las bendiciones asociadas con<\/p>\n<p>el sufrimiento por causa de la justicia s\u00f3lo aplican a esta categor\u00eda de<\/p>\n<p>sufrimiento. Esto es, la promesa de bendici\u00f3n cuando se sufre por causa de la<\/p>\n<p>justicia no tiene aplicaci\u00f3n al sufrimiento del cristiano cuando sufre por<\/p>\n<p>errores cometidos o por vivir en un mundo ca\u00eddo. La mayor\u00eda de los textos antes<\/p>\n<p>mencionados s\u00f3lo afirman una bendici\u00f3n, pero no indican qu\u00e9 forma adquirir\u00e1 la<\/p>\n<p>bendici\u00f3n.\u00a0 Sin embargo, como aquellos que caminan por fe y no s\u00f3lo por<\/p>\n<p>vista, nos aferramos a Dios y a Su Palabra y dejamos que \u00c9l decida la forma de<\/p>\n<p>la bendici\u00f3n que \u00c9l dar\u00e1.<\/p>\n<p>Otro vers\u00edculo relativo al sufrimiento por causa de la justicia, que merece<\/p>\n<p>atenci\u00f3n es Romanos 8:28 (RV): &#8220;Y sabemos que los que aman a Dios todas las<\/p>\n<p>cosas ayudan a bien, esto es, a aquellos que son llamados conforme a Su<\/p>\n<p>prop\u00f3sito.&#8221; Este vers\u00edculo puede ser el m\u00e1s citado en tiempos de dificultad. Se<\/p>\n<p>cita cuando un cristiano padece un ataque al coraz\u00f3n, se cita cuando un ser<\/p>\n<p>amado muere, o cuando hay un accidente terrible. Inevitablemente, el verso que<\/p>\n<p>oiremos como justificaci\u00f3n a esta aseveraci\u00f3n es Romanos 8:28. Pero, \u00bfense\u00f1a<\/p>\n<p>realmente este verso que &#8220;todas las cosas&#8221; en toda situaci\u00f3n trabajan para el<\/p>\n<p>bien de aquellos que aman a Dios?\u00a0\u00a0\u00a0 Tratare de demostrar que,<\/p>\n<p>cuando se analiza el contexto del cap\u00edtulo, el &#8220;todas las cosas&#8221; se limita s\u00f3lo<\/p>\n<p>a aquellas cosas que suceden como un resultado directo de vivir decididamente<\/p>\n<p>para Cristo.<\/p>\n<p>Mi investigaci\u00f3n inicia con los primeros 17 vers\u00edculos de Romanos 8.<\/p>\n<p>Claramente, el tema es caminar en el Esp\u00edritu y no en la carne El verso 17<\/p>\n<p>habla de sufrir con Jes\u00fas para que tambi\u00e9n nosotros seamos glorificados con \u00e9l.<\/p>\n<p>En este punto, el ap\u00f3stol se lanza en una discusi\u00f3n acerca del sufrimiento, que<\/p>\n<p>debe ser entendida, a partir del verso 17 como sufrimiento derivado de vivir<\/p>\n<p>para Cristo. \u00c9l nos dice que el sufrimiento de este mundo no se compara con la<\/p>\n<p>gloria venidera (ver v. 18). A partir de all\u00ed, Pablo habla de c\u00f3mo aun la<\/p>\n<p>creaci\u00f3n espera ese d\u00eda (ver vv.\u00a0 19-25). Y despu\u00e9s habla de c\u00f3mo el<\/p>\n<p>Esp\u00edritu ora por nosotros cuando nosotros no sabemos qu\u00e9 orar (ver vv. 26-27).<\/p>\n<p>El contexto indica que es cuando sufrimos por causa de la justicia y no sabemos<\/p>\n<p>que orar, que el Esp\u00edritu ora por nosotros de acuerdo con la voluntad del Padre<\/p>\n<p>Pablo contin\u00faa diciendo que sabemos que Dios obra en &#8220;todas las cosas&#8221; en<\/p>\n<p>conjunto para el bien de aquellos que le aman. As\u00ed, aunque no sepamos c\u00f3mo<\/p>\n<p>orar, podemos a\u00fan saber que cuando sufrimos por causa de la justicia, Dios est\u00e1<\/p>\n<p>trabajando a nuestro favor. El texto contin\u00faa para darnos rezones de por qu\u00e9<\/p>\n<p>debemos estar seguros que Dios est\u00e1 trabajando por nuestro bienestar (ver vv.<\/p>\n<p>29-35). Menciona algunos de los tipos particulares de sufrimientos que los<\/p>\n<p>creyentes enfrentaban\u00a0 (ver v. 35) y despu\u00e9s dice que este sufrimiento fue<\/p>\n<p>resultado de vivir para el Se\u00f1or, &#8220;Por tu causa somos muertos todo el tiempo&#8221;<\/p>\n<p>(v. 36, RV) La conclusi\u00f3n es que el &#8220;todas las cosas&#8221; se refiere al sufrimiento<\/p>\n<p>espec\u00edfico de vivir una vida justa y no a cualquier tipo de sufrimiento. Al<\/p>\n<p>terminar el cap\u00edtulo, Pablo concluye discutiendo que no debemos retroceder por<\/p>\n<p>el sufrimiento por causa de la justicia porque nada nos puede separar &#8220;del amor<\/p>\n<p>que es en Cristo Jes\u00fas&#8221; (v. 39 RV). Por tanto, concluyo que Romanos 8:28 debe<\/p>\n<p>aplicarse s\u00f3lo al sufrimiento que viene por vivir una vida justa. Para todos<\/p>\n<p>aquellos cristianos que viven justamente, cuando llegue la persecuci\u00f3n, pueden<\/p>\n<p>saber que Dios est\u00e1 obrando en esa situaci\u00f3n. Pueden saber que Dios est\u00e1<\/p>\n<p>trabajando para su bienestar, y como resultado, recibir\u00e1n bendici\u00f3n. En medio<\/p>\n<p>del sufrimiento, pueden conocer el consuelo, la gracia y la misericordia del<\/p>\n<p>Padre celestial.<\/p>\n<p>La segunda categor\u00eda es el sufrimiento que resulta simplemente como<\/p>\n<p>consecuencia de vivir en un mundo en estado ca\u00eddo.\u00a0 Despu\u00e9s de la ca\u00edda,<\/p>\n<p>las cosas cambiaron en este planeta y el dolor y el sufrimiento se<\/p>\n<p>establecieron en esta creaci\u00f3n. Hay convulsiones de la naturaleza, como vemos<\/p>\n<p>en los terremotos, tornados, y desastres similares. Como parte de este mundo,<\/p>\n<p>los cristianos y los no cristianos se ven afectados por tales eventos.\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, los hombres perversos realizan malas obras que tienen consecuencias<\/p>\n<p>negativas en diversos niveles e intensidades. Los cristianos se ven<\/p>\n<p>frecuentemente afectados por esto. No escapamos a los desperfectos de este<\/p>\n<p>mundo s\u00f3lo por ser cristianos. Incluso, cuando tomamos decisiones inadecuadas,<\/p>\n<p>las consecuencias de tales decisiones nos persiguen a nosotros y a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s, tanto cristianos como no cristianos sufren de ataques al coraz\u00f3n,<\/p>\n<p>batallan contra el c\u00e1ncer, y pierden hijos debido a enfermedades graves. La<\/p>\n<p>diferencia no es que los cristianos est\u00e9n exentos del sufrimiento de este mundo<\/p>\n<p>que est\u00e1 horriblemente trastornado, sino en c\u00f3mo soportan este sufrimiento. Tal<\/p>\n<p>como Pablo y su aguij\u00f3n en la carne, Dios es capaz de dar suficiente gracia<\/p>\n<p>para sostenernos en medio del sufrimiento. Y frecuentemente es la demostraci\u00f3n<\/p>\n<p>de su gracia sustentadora lo que testifica al mundo de la realidad de la fe en<\/p>\n<p>Dios por parte del cristiano. Frecuentemente el sufrimiento de un santo<\/p>\n<p>convaleciendo en un hospital ha sido un testimonio de la gracia de Dios. Sin<\/p>\n<p>embargo, este sufrimiento no es por causa de la justicia. En consecuencia, no<\/p>\n<p>debemos aplicar las promesas asociadas con el sufrimiento por causa de la<\/p>\n<p>justicia a esta situaci\u00f3n. Lo que debemos hacer es buscar el rostro de Dios<\/p>\n<p>fervientemente en oraci\u00f3n buscando liberaci\u00f3n de acuerdo a Su voluntad y<\/p>\n<p>despu\u00e9s descansar en Su gracia para que nos sustente a trav\u00e9s de este tiempo. Y<\/p>\n<p>si esta liberaci\u00f3n llega en forma de salud, entonces demos gracias a Dios. Si<\/p>\n<p>es abundancia de gracia, entonces regocij\u00e9monos en \u00c9l. Si significa<\/p>\n<p>restauraci\u00f3n de alguna manera, entonces testifiquemos de la providencia de<\/p>\n<p>Dios. Esto aplica a aquellos que sufren directamente y a aquellos que est\u00e1n<\/p>\n<p>cerca de aquellos que sufren indirectamente. La gracia de Dios (cualesquiera<\/p>\n<p>que sea la forma que tome) puede ser una maravillosa ocasi\u00f3n para testificar al<\/p>\n<p>mundo. Nadie sabe si por medio de ese testimonio algunos pudieran venir a la fe<\/p>\n<p>en Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La tercera categor\u00eda de sufrimiento es aquel que viene porque nos involucramos<\/p>\n<p>en malas obras. Si persistimos en pecar, la disciplina por la mano de Dios ser\u00e1<\/p>\n<p>incomoda (pero ben\u00e9fica) para nosotros (ver Hebreos 12:6-13).\u00a0 En ese<\/p>\n<p>caso, si confesamos nuestros pecados y nos apartamos de ellos, entonces la<\/p>\n<p>disciplina se convertir\u00e1 en fruto apacible de justicia en nuestras vidas. Por<\/p>\n<p>otra parte, y m\u00e1s al punto, quiz\u00e1s terminemos infringiendo las leyes civiles<\/p>\n<p>del estado y suframos como delincuentes (ver 1 Pedro 4:15). Pedro simplemente<\/p>\n<p>dice que no suframos como delincuentes. La raz\u00f3n por la que nos lo dice Pablo<\/p>\n<p>es clara, las autoridades civiles son ministros de Dios para traer juicio a<\/p>\n<p>aquellos que practican la maldad (ver Romanos\u00a0 13:1-4). Cuando un<\/p>\n<p>cristiano sufre como un delincuente, \u00e9ste no debe quejarse sino aceptar su<\/p>\n<p>castigo. Aqu\u00ed no hay promesa de que todas las cosas obren para bien. \u00c9l o ella<\/p>\n<p>debe confesar su pecado para que cumpla con su castigo en el temor de Dios y<\/p>\n<p>pueda ser un testimonio de arrepentimiento y gracia, as\u00ed como del perd\u00f3n de<\/p>\n<p>Dios. Debe ser testigo de Jes\u00fas donde se encuentre y bajo todas las<\/p>\n<p>condiciones, sin importar cu\u00e1l sea el castigo que enfrente. En caso de que<\/p>\n<p>alguien se acerque al Salvador, a\u00fan ser\u00eda incorrecto citar Romanos 8:28 para<\/p>\n<p>sugerir que las buenas consecuencias justifican la mala conducta.<\/p>\n<p>Cada vez que sufrimos, es importante saber por qu\u00e9 estamos sufriendo.<\/p>\n<p>Indudablemente, algunas veces no ser\u00e1 tan claro para los dem\u00e1s, pero debe ser<\/p>\n<p>claro para nosotros.\u00a0 Una vez que hayamos determinado por qu\u00e9 estamos<\/p>\n<p>sufriendo, debemos responder adecuadamente. Si sufrimos por causa de la<\/p>\n<p>justicia, debemos regocijarnos. Si nuestro sufrimiento viene por causa del<\/p>\n<p>trastorno de este mundo ca\u00eddo, debemos encontrar consuelo en la suficiencia de<\/p>\n<p>Su gracia al traer nuestras oraciones ante Su trono. Y si sufrimos por que<\/p>\n<p>hemos obrado indebidamente, necesitamos entonces confesar y arrepentirnos de<\/p>\n<p>nuestro pecado y aceptar el castigo como creyentes obedientes. Seamos<\/p>\n<p>cuidadosos de cu\u00e1les vers\u00edculos citamos de la Biblia cuando tratamos de animar<\/p>\n<p>a otros que est\u00e1n enfrentando el sufrimiento.\u00a0 Existen diferentes promesas<\/p>\n<p>y responsabilidades para cada categor\u00eda de sufrimiento. Debemos ejercitar<\/p>\n<p>discernimiento cuando aplicamos las promesas en las situaciones de sufrimiento.<\/p>\n<p>El hecho es que, en las tres categor\u00edas, Dios puede claramente obrar en<\/p>\n<p>nuestras vidas, as\u00ed como en las circunstancias que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de nuestro<\/p>\n<p>alcance. Empero, s\u00f3lo si sufrimos por causa de la justicia, debemos aplicar la<\/p>\n<p>promesa de la bendici\u00f3n. En las dem\u00e1s situaciones de sufrimiento debemos<\/p>\n<p>esperar la gracia de Dios, seguros de que siempre ser\u00e1 suficiente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Bruce A. 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