Cinco formas prácticas para hacer sentir bienvenidos a los visitantes

Cinco formas prácticas para hacer sentir bienvenidos a los visitantes

POR JOY ROSS

Como hija de un pastor, nunca había visitado otra iglesia donde mi padre no predicaba (bueno, quizá de vacaciones en algún momento). Como esposa de pastor, nunca tuve la opción escoger a cual iglesia asistir. Pero cuando mi esposo y yo nos mudamos a Nueva Orleans, durante las primeras semanas estuvimos visitando iglesias donde no era ni la esposa ni la hija del predicador.

Esta experiencia puede ser liberadora para algunos, pero para mí fue muy duro. Recuerdo muchas sonrisas, y varias personas me dijeron: «¡Bienvenida!». Algunos incluso me dijeron: «¡Encantado de conocerte!».

A veces, mi marido George estaba predicando en otro lugar y otras veces, estaba conmigo. Cuando no estaba conmigo, me sentaba sola. La gente pasaba y se encontraba con sus amigos, se reunían y se sentaban en sus lugares habituales. Nadie trató de hacerme sentir mal a propósito, pero recuerdo sentirme sola deseando que alguien me dijera: «¡Ven a sentarte conmigo!».

Recuerdo vívidamente cómo el Señor me hizo comprender en el fondo de mi corazón la importancia de recordar ese momento. Yo no sería la persona nueva por mucho tiempo. Mi Padre Celestial me animó a no decir nada más «hola» sin deterneme, y seguir caminando para hablar con mis amigas. Me hizo recordar la importancia de sentarme con alguien recién llegada. Estar presente.

El llamado a ser hospitalaria y a ayudar a los recién llegados a sentirse bienvenidos no es cualquier cosa. Aquí hay cinco maneras prácticas de hacerlo y de ser una vía de conexión en tu iglesia:

  1. PREGUNTA A LAS VISITAS SI QUIEREN SENTARSE CONTIGO

No te limites a decir «hola». Si ves o conoces a alguien nuevo, ve más allá para hacerla sentir cómoda y bienvenida en tu iglesia. Preséntala con otras personas. Si son hombres, busca otro hombre. Si son adolescentes, preséntales otros jóvenes de su edad.

  1. PROPORCIÓNALES LA INFORMACIÓN NECESARIA.

Si están tratando de encontrar un salón o están buscando a alguien, no te limites a indicarles a dónde ir; muéstrales, preséntalos, habla con ellos, quédate con ellos. Tómalo como un ministerio y que tu sonrisa cuente para la gloria del Señor.

  1. RECOGE INFORMACIÓN Y PETICIONES DE ORACIÓN.

Muy probablemente tu iglesia tiene algún tipo de tarjeta de visitante para recolectar información valiosa y peticiones de oración. Ayúdales a llenar la tarjeta y a entregarla en el lugar indicado cuando hayan terminado. Deseamos obtener su información y sus peticiones de oración porque nos importan, no para añadirlos a otra lista.

  1. APROVECHA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

Intenta seguir en contacto con ellos a través de tus redes sociales o correo electrónico. Compárteles los sitios en redes sociales de la iglesia y anímalos a visitar el sitio web de la iglesia para obtener más información y oportunidades de ministerio.

  1. SÉ INTENCIONAL.

Ten en mente que muchas visitas acuden por primera vez a la iglesia porque están solos y sin esperanza. Los seguidores de Jesús deberían ser las personas con más esperanza del mundo, no pierdas la oportunidad de compartirla con tus visitas.

Recuerdo que mi «yo» sanguíneo se sentía muy sola visitando aquellas iglesias de Nueva Orleans. Me pregunté si así se sentían los recién llegados al visitar nuestra iglesia anterior. Me pregunté cuántas veces había sonreído y pasado al lado de alguien nuevo ofreciéndoles una sonrisa sin detenerme. Le pedí al Señor perdón por las veces en que estaba demasiado enfrascada como para pensar en hacer una diferencia en la experiencia de nuestras visitas.

Pregúntate cómo te está llamando el Señor a mostrar una hospitalidad sencilla pero radical en tu iglesia este domingo.

Nota del editor: Este artículo apareció por primera vez en georgeross.net y está ligeramente editado y ha sido utilizado con permiso.

 

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PUBLICADO EL 14 DE DICIEMBRE DE 2020

 

Joy Ross

Joy vive en Nueva Orleans, Luisiana, con su esposo George, misionero de ciudad de NAMB y pastor de Lakeshore. Como hija de un predicador, Joy ha formado parte del ministerio de la iglesia local durante toda su vida y ha recibido un don único para servir a través de la hospitalidad y la atención. Le encanta servir a su familia, a su iglesia y a su ciudad. Joy es madre de seis maravillosos hijos.


Published octubre 31, 2022

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