Cuatro formas de generar comunión entre las esposas de plantadores de iglesias

POR KATHY FERGUSON LITTON

¿En qué necesitan prosperar las esposas de los plantadores de iglesias?

En algunas investigaciones sobre las esposas de plantadores de iglesias, cuando se les preguntó específicamente acerca de la disponibilidad de los sistemas de apoyo, arrojaron el perturbador descubrimiento de que su esposo era su único sistema de apoyo. Los documentos de la investigación decían:

“Cuando realizamos una investigación cuantitativa, las esposas no informaron sobre la presencia de algún sistema de apoyo además de sus esposos. El tipo de apoyo necesario no consiste solo en pasar tiempo con otra gente. Los grupos de mujeres suelen provocar más aislamiento a las esposas de los plantadores de iglesias, ya que enfatizan las grandes diferencias entre su vida y la de las demás. En este sentido, el apoyo requerido proviene de otras mujeres del mismo campo o de esas personas excepcionales que saben escuchar y hacer las preguntas adecuadas sin juzgar ni dar soluciones rápidas”.

En otras palabras, estas mujeres se necesitan unas a otras. Necesitan comunión entre ellas.

LA NECESIDAD DE APOYO DE PERSONAS CON LLAMADOS SIMILARES

Esta necesidad de apoyo de alguien que comparta el mismo llamado resultó ser su segunda necesidad más apremiante.

El plantador de iglesias puede encontrar su sistema de apoyo con mayor facilidad, ya que su conexión y relación con colegas es un poco más accesible. Sin embargo, para las esposas, tener comunión en sus ciudades puede representar un gran desafío.

¿Cómo se desarrolla la comunión entre mujeres?

  1. Crear comunión entre mujeres debe convertirse en una prioridad

La comunión entre mujeres debe convertirse en una prioridad para nuestra red, para el plantador de iglesias y su esposa.

La Junta de Misiones Norteamericanas (NAMB) ha dado prioridad al desarrollo de las esposas de Send Network mediante un cambio de estrategia y la asignación de presupuesto y personal para servir mejor a nuestras esposas. Parte de ese desarrollo consiste en crear comunidad y relaciones entre las mujeres de nuestras ciudades. Mi trabajo como líder del Equipo de Desarrollo de Esposas nació con la idea de aumentar el apoyo, el cuidado y el equipamiento.

Como esposo y pastor, el plantador de iglesias debe dar prioridad a la habilidad y posibilidad de su esposa de relacionarse con otras esposas de plantadores. Esta habilidad puede ser una cuestión de supervivencia. El plantador debería ser proactivo para despejar su calendario, instarla a relacionarse con las esposas de otros plantadores y luego cubrir todas las exigencias (hijos) que pudieran evitar que ella se reúna con otras mujeres.

Las esposas de los plantadores suelen sentirse aisladas y solas, y relacionarse con otras esposas es difícil. Ellas tienen muy poco margen, ya que muchas trabajan o tienen hijos. Se entregan emocionalmente de diversas maneras, y la energía emocional necesaria para conocer nuevas personas parece abrumadora. Ella debe esforzarse, aunque tiene poca energía para gastar; sin embargo, el potencial de relaciones que dan vida puede estar justo al otro lado de su esfuerzo.  Su salud emocional y espiritual puede estar en riesgo. Esposos, su insistencia puede marcar la diferencia aquí, y debe ser una prioridad para ellas también.

  1. Los eventos de las esposas deben fomentar la comunión

No todas las reuniones de mujeres se prestan para tener comunión entre ellas. Las mujeres necesitan tiempo y espacio para hablar. Aunque ir al cine es un verdadero placer, puede no ser el mejor lugar para tener conversaciones significativas. Hay que pensar mucho en los eventos para crear una atmósfera que les permita conocerse y profundizar. Debemos ser intencionales y estratégicos.

Los talleres de pintura en galerías de arte han demostrado ser muy útiles en muchas ciudades. Las mujeres están juntas en un espacio cerrado, moviéndose de un lado al otro durante tres horas, más o menos, concentradas en una tarea. Todos esos ingredientes facilitan la conversación y la oportunidad de relacionarse durante una buena cantidad de tiempo.

  1. Identificar las barreras e intentar abordarlas

Las mujeres tienen poco tiempo para ellas. Algunas luchan con un tráfico que es de los peores del mundo, trabajan entre cuarenta y cincuenta horas a la semana, son madres exhaustas, son tímidas o hablan poco o nada de inglés.

Dan mucho de sí mismas en sus iglesias, sus familias y sus comunidades. Hay muchas barreras que las alejan de los eventos para las esposas.

Los hombres y mujeres líderes de cada ciudad deben identificar esas barreras y encontrar una forma de mitigar tantas como sea posible. Busca formas de abordar las barreras lingüísticas, divide tu ciudad en regiones, ofrece una variedad de opciones de horario y esfuérzate por crear una atmósfera social que atraiga la participación de las mujeres. Hay que innovar para encontrar soluciones viables. No podemos esperar una solución única.

No podemos desaparecer todas las barreras, pero debemos hacer lo que podamos.

  1. Logra la participación de las mujeres idóneas

El liderazgo es importante. Necesitamos mujeres con capacidad y posibilidad de relacionarse.

Los líderes sabios aprovechan a las mujeres que puedan, no solo planificar un evento, sino aportar calidez, energía y capacidad de crear un ambiente atractivo. La mejor solución es un equipo de mujeres bien formadas. Ninguna persona puede llevar sola el peso de generar comunión entre las mujeres.

Utilizar a las mujeres con capacidad relacional para mejorar la comunión entre las mujeres

El Equipo de Desarrollo de Esposas existe para abogar por las esposas de los plantadores de iglesias y proveerles el mejor cuidado y apoyo posibles. Estamos trabajando en segundo plano para crear infraestructura y procesos que puedan hacer viable la comunión de las mujeres a nivel local.

Oren por nosotras para que veamos florecer los lazos de la comunión entre mujeres en nuestras ciudades e iglesias.

Si deseas saber más acerca del Equipo de Desarrollo de Esposas y cómo puedes prosperar como esposa de un plantador de iglesias, contáctanos en Facebook a través de Desarrollo de Esposas de Send Network.

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PUBLICADO EL 25 DE AGOSTO DE 2021

Kathy Ferguson Litton

Kathy vive en Mobile, Alabama, con su esposo, Ed, pastor de la iglesia Redemption Church. Ambos perdieron a sus antiguas parejas en accidentes de tránsito, y Dios les dio un nuevo amor y una nueva vida juntos en 2009. Kathy disfrutó de 26 años de vida y ministerio junto a Rick Ferguson. Tiene tres hijos y diez nietos. En la actualidad, ejerce como directora de desarrollo de esposas de plantadores de iglesias.

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